La sostenibilidad empieza por las personas”. Esta afirmación fue el eje central de una de las mesas más inspiradoras del Sustainability Day 2025, dedicada a explorar cómo integrar los criterios ESG —ambientales, sociales y de gobernanza— en la cultura corporativa, el compromiso de los equipos y la gestión del talento. El foco estuvo en la “E” de empleados y empleo, una dimensión que suele diluirse en la “S” de lo social, pero que merece protagonismo propio como palanca estratégica. Moderada por Ana Sainz, Directora General de Fundación SERES, la conversación puso en valor la importancia de escuchar activamente a todos los grupos de interés, especialmente a los empleados, y de entender la sostenibilidad como una estrategia que transforma las organizaciones desde dentro. “Hoy convivimos cinco generaciones en la sociedad y en muchas empresas. La sostenibilidad debe ser intergeneracional, inclusiva y adaptativa”, señaló Sainz, marcando el tono de una mesa que combinó visión estratégica con ejemplos concretos de impacto. El primero en intervenir fue Óscar Gutiérrez, Director de Sostenibilidad en Randstad, quien compartió cómo su compañía desarrolló un modelo de sostenibilidad centrado en la “E” de empleo/ado. “Hace cuatro años decidimos que esa E debía tener entidad propia. No queríamos añadir una letra más por añadirla. Queríamos reforzarla para que no se diluyera en la S”. Randstad apostó por alinear el propósito con el plan estratégico, buscando que su impacto alcanzara no solo a quienes buscan empleo, sino a todo el ecosistema laboral. Gutiérrez identificó varios retos actuales: escasez de talento, necesidad de conciliación real, seguridad y salud laboral —en tensión con la productividad— y un preocupante nivel de absentismo, que supera el 7% en muchos sectores. También subrayó el impacto de la inteligencia artificial, el envejecimiento demográfico y la urgencia de vincular el talento a la cuenta de explotación. “Por cada 100 personas que se jubilan, solo el 74% de los sustitutos encajan. Requiere repensar cómo gestionamos el talento en clave de sostenibilidad”. Desde una perspectiva más emocional y cultural, Diana March, Chief Sustainability and Technical Compliance Officer en Eurofragance, explicó cómo su compañía ha construido una cultura corporativa centrada en las personas. “Nuestro índice de rotación es del 5%, y muchos que se fueron han vuelto. Eso habla de una cultura que cuida, escucha y acompaña”, afirmó. Eurofragance ha desarrollado mecanismos para conocer las necesidades reales de sus equipos, ofreciendo soluciones conjuntas que van más allá de lo laboral. “El bienestar no es un extra, es una necesidad mutua. Disponemos de psicólogo, fisioterapeuta, flexibilidad real que respeta los ritmos vitales de cada persona”. También destacó el valor del propósito compartido. Tras la DANA que afectó a Valencia, los propios equipos impulsaron una acción solidaria: organizaron un convoy de ayuda y realizaron una donación económica. “Nuestra responsabilidad no acaba en las puertas de la empresa”, señaló. La compañía apuesta por trayectorias vivas, con seguimiento, visibilidad de oportunidades y feedback que empodera. “Queremos que la experiencia del empleado sea memorable. Que cada persona Diana March, Chief Sustainability and Technical Compliance Officer en EUROFRAGANCE “Hemos construido una cultura corporativa que cuida, escucha y acompaña: el bienestar es una necesidad mutua" Raquel Millán, Head of Environmental Liability Risks en AON ESPAÑA “Es fundamental alinear la estrategia corporativa con las expectativas reales de las personas” Óscar Gutiérrez, Director de Sostenibilidad en RANDSTAD “Queríamos que esa E tuviera identidad propia, reforzarla para que no se diluyera en la S” Ana Sainz, Directora General de FUNDACIÓN SERES "La sostenibilidad debe ser intergeneracional, inclusiva y adaptativa” E-ESG: Sostenibilidad & Empleados. Auditorio 400 25 Cómo la formación puede ayudar a la integración de mujeres víctimas de la trata de personas 38
RkJQdWJsaXNoZXIy ODY5Mw==