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29 El Congreso aprueba la figura legal de las Empresas Con Propósito El pasado mes de junio, el Congreso de los Diputados aprobó la creación de la figura jurídica Sociedades de Beneficio e Interés Común (SBIC). Este reconocimiento legal es el resultado de la iniciativa “Empresas Con Propósito”, coordinada e impulsada por B Lab Spain y que ha contado con el apoyo de las juventudes políticas y líderes de opinión de la sociedad civil, así como con más de 30.000 firmas recogidas en Change.org y el respaldo de 400 organizaciones y 50 personalidades. A par tir de ahora, en España, las empresas que tengan este reconocimiento jurídico específico serán aquellas que en sus estatutos incluyen el triple objetivo de generar valor económico, social y ambiental, mientras demuestran de manera transparente su desempeño en todos ellos. Estas compañías cumplen con estándares elevados en materia ambiental, social, económica, de transparencia y asumen principios de buen gobierno corporativo orientados al interés tanto de accionistas, como de otros grupos de interés como trabajadores, las comunidades locales o el propio medio ambiente. hubiera sido comprendida pero, hoy, la empresa debe ser responsable de dar respuesta a los grandes desafíos que tenemos en la sociedad y esta norma permite identificar a estas empresas que asumen estos desafíos. Esto resignifica el valor de la empresa en la sociedad. El siguiente paso es el que la ley se apruebe en el Senado para devolverla al Congreso para su aprobación definitiva. Luego empezará el desarrollo de la reglamentación en el que ya hemos trabajado con la publicación del Libro Blanco de las Empresas con Propósito. ¿Qué significa esta aprobación? Pablo Sánchez. Ampliar lo que tradicionalmente hemos considerado la causa social de la empresa. En el caso de sociedades mercantiles hoy está reglamentado de un modo que todos conocemos: vinculado al puro ánimo de lucro o al interés único de los socios. Las SBIC, sin embargo, alteran de manera significativa este planteamiento clásico y sirven, por tanto, para dar entrada en el Derecho de sociedades a los intereses generales; a un propósito causal que va más allá del interés particular de la entidad o de sus accionistas, que se asocia con el propósito social de las compañías y queda reflejado en su objeto social. Con esta aprobación, podremos reconocer fácilmente a esta tipología de empresas y actuar en consecuencia. Mario Rovirosa. Hay muchas compañías que están haciendo muy bien las cosas, pero detrás está el trasfondo de seguir maximizando los objetivos. Igual que se está empezando a escuchar que, quizás, el PIB no es la mejor manera de medir el éxito de un país, también tiene que estar en el debate que la manera de medir el éxito de un directivo o de una compañía tiene que basarse en el shared value. Mientras esta mentalidad no cambie, no cambiará el directivo, la compañía ni el accionista ■ Pablo Sánchez: “El propósito no es que B Corp sea un fin, sino que es un medio para que la empresa haga esas mejoras” Pablo Sánchez. Este es el propósito del propio sistema. El propósito no es que B Corp sea un fin, sino que es un medio para que la empresa haga esas mejoras. B Corp no significa ser perfecto, sino que ha asumido esos compromisos y, sobre todo, ha asumido el compromiso de ser una empresa que quiere contribuir a un mundo mejor y que ha puesto la determinación para lograrlo, ya sea a través de políticas concretas o de un modelo de negocio. Recientemente, el Congreso de los Diputados ha aprobado la figura jurídica Sociedades de Beneficio e Interés Común (SBIC). ¿Cuáles son los siguientes pasos? Pablo Sánchez. Ha sido una medida de consenso que ha permitido crear esa sensibilidad y poner el tema en la agenda. Hace 20 años esta medida no

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