Compromiso RSE_77

mantiene en el tiempo y la red la hace suya, se integra de forma natural en la actividad. El Desafío NACEX vincula deporte, visibilidad e inclusión. ¿Qué aporta el deporte cuando se utiliza como herramienta de sensibilización social y movilización colectiva? El deporte tiene una capacidad muy especial para conectar con las personas. Llega de una forma directa, positiva y emocional, y eso permite que determinadas causas encuentren un altavoz que quizá por otros canales sería más difícil conseguir. Cuando una iniciativa social se vincula al deporte, no solo se recauda o se apoya económicamente a una entidad. También se genera visibilidad, conversación y participación. Se consigue que personas que quizá no estaban cerca de esa causa la descubran, la entiendan y se impliquen. En la edición de mayo de 2026 del Desafío NACEX, por ejemplo, recaudamos 1.000 euros para la Fundación Tots Som de Cor. Pero más allá de la cifra, el valor está también en el interés mediático y social que genera. Para muchas entidades, esa visibilidad es clave, porque les permite llegar a nuevos públicos, explicar mejor su trabajo y ampliar su capacidad de movilización. La mensajería urgente suele asociarse a eficiencia, rapidez y calidad de servicio. Pero una red como la de NACEX también conecta entidades, personas y territorios. ¿Cómo puede convertirse esa capacidad en una herramienta de impacto social? Se convierte en una herramienta de impacto cuando ponemos nuestra capacidad operativa al servicio de necesidades reales. No se trata solo de gestionar envíos, sino de facilitar que determinados proyectos puedan desarrollarse en mejores condiciones y que las entidades sociales lleguen más lejos. En nuestro caso, la red puede aportar algo muy concreto: que materiales, recursos o elementos necesarios para una campaña lleguen a tiempo, en buenas condiciones y a distintos puntos del territorio. Eso, que desde fuera puede parecer una parte más, para muchas entidades es fundamental. Para que una campaña alcance todo su potencial, es clave que los materiales lleguen bien, a tiempo y a los lugares donde tienen que activarse. Lo vemos en iniciativas como Zancadas Escolares, impulsada por la Casa Ronald McDonald Madrid, o Mójate por la Esclerosis, de la Fundación Esclerosis Múltiple, donde NACEX se encarga del envío de materiales necesarios para la organización de sus campañas solidarias. Ahí es donde una red de mensajería puede tener una dimensión social. No sustituimos el trabajo de las entidades, pero sí podemos ayudar a que ese trabajo llegue más lejos, llegue mejor y llegue a tiempo. Cada vez más compañías piden a sus proveedores garantías sociales y ambientales. ¿La RSC se ha convertido ya en un factor de competitividad en la contratación? Sí, cada vez pesa más. Las compañías no buscan solo un proveedor eficiente y fiable. Buscan también un socio que comparta determinados estándares sociales y ambientales, y que pueda demostrarlo. Para NACEX esto es una oportunidad, pero también una responsabilidad. No basta con decir que tenemos compromisos: hay que integrarlos en la operativa diaria, trabajar con transparencia y poder acreditar lo que hacemos. En un mercado cada vez más exigente, esa capacidad de demostrar con hechos cómo trabajamos genera confianza, refuerza nuestro posicionamiento y nos hace más competitivos. Aunque esta entrevista se centra en la dimensión social, en mensajería la sostenibilidad ambiental también pasa por la última milla. ¿Cómo se puede reducir impacto sin perder eficiencia ni calidad de servicio? En nuestro caso, eficiencia y sostenibilidad están directamente conectadas. Optimizar rutas, planificar mejor las entregas, avanzar en la electrificación de flotas o incorporar soluciones más flexibles permite mejorar la operativa y reducir emisiones. Un ejemplo es la red de puntos de conveniencia NACEX.shop, con más de 4.000 puntos, que facilita entregas y devoluciones más sostenibles. Gracias al aumento de actividad de esta red, en 2025 se han ahorrado 258,79 toneladas de CO2e. También impulsamos EcoMobility, un programa de ayudas para la electrificación de flotas que, desde su puesta en marcha hasta diciembre de 2025, ha permitido ahorrar 243,96 toneladas de CO2 equivalente. Todo ello ha contribuido a reducir un 7,5% las emisiones por expedición en el ejercicio 2024-2025 respecto al periodo anterior. Al final, la última milla no es solo una cuestión logística: también tiene que ver con reducir impacto y hacer compatible la calidad del servicio con ciudades más eficientes y habitables. Mirando hacia los próximos años, ¿qué necesita la RSC en mensajería para ser más estratégica, medible y transformadora? Lo primero es integrarla de verdad en el negocio. La RSC no puede ser un ámbito separado, sino un criterio que influya en las decisiones, en la relación con clientes y proveedores y en la forma de operar. Eso exige objetivos claros, una organización alineada y modelos donde responsabilidad, eficiencia y competitividad estén conectadas. En mensajería, esa conexión es clave: cuando una medida responsable mejora también el servicio, la eficiencia o la confianza del cliente, tiene mucha más capacidad de transformar. También será fundamental avanzar en medición y transparencia, con indicadores precisos y ligados a resultados, y reforzar la colaboración entre empresas, clientes y entidades. Solo así la RSC dejará de ser una suma de iniciativas para convertirse en una verdadera palanca de cambio ◆ Entrevista 63 7,5% menos emisiones por expedición

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