62 Muchas empresas entienden la acción social como colaboración económica o patrocinio. ¿Qué cambia cuando una compañía decide generar impacto desde aquello que mejor sabe hacer? Cambia mucho, porque la RSC deja de estar al margen de la actividad y se integra en el propio modelo de la compañía. No se trata solo de apoyar una causa, sino de preguntarnos qué podemos aportar desde lo que somos, desde lo que sabemos hacer y desde la capacidad que tiene nuestra red. En nuestro caso, eso significa que la mensajería también puede ponerse al servicio de iniciativas sociales. Lo hacemos, por ejemplo, con Inspiring Girls, una iniciativa que trabaja para impulsar la ambición profesional y las expectativas laborales de las niñas, especialmente en carreras STEM. Nuestra aportación consiste en realizar los envíos necesarios para que materiales y recursos lleguen a su destino en tiempo y forma. Puede parecer algo sencillo, pero es clave. Si una campaña necesita llegar a distintos puntos del territorio, que esos materiales lleguen bien, a tiempo y con garantías forma parte del éxito de la iniciativa. Ahí es donde una empresa de mensajería puede aportar un valor muy concreto. La dimensión social de la RSC empieza dentro de la propia organización. ¿Qué papel tienen la conciliación, la diversidad, la igualdad de oportunidades y la formación en vuestra estrategia? Tienen un papel central, porque en NACEX somos muy conscientes de que el servicio que prestamos depende directamente de las personas que lo hacen posible. En una compañía como la nuestra, la responsabilidad empieza dentro: en cómo trabajamos, cómo acompañamos a los equipos y cómo generamos un entorno en el que las personas puedan desarrollarse. Por eso, la conciliación, la diversidad, la igualdad de oportunidades o la formación no se plantean como iniciativas aisladas, sino como parte de una misma cultura. Son palancas que ayudan a crear un entorno de trabajo más motivador, más estable y también más sostenible. Además, formar parte de Logista nos aporta un marco muy valioso. Nos permite incorporar buenas prácticas, compartir criterios comunes y aprender de la experiencia del grupo en ámbitos como diversidad e inclusión. Pero siempre lo hacemos adaptándolo a nuestra realidad, porque NACEX tiene una operativa muy concreta y una red con características propias. ¿Qué supone esto en una operación diaria tan exigente como la mensajería urgente? Se nota muchísimo. En un sector como el nuestro, donde la actividad es continua y la presión del día a día es alta, cuidar a las personas no es algo abstracto: es lo que permite que la red funcione. Cuando los equipos están formados, comprometidos y trabajan en un entorno adecuado, toman mejores decisiones, gestionan mejor los imprevistos y responden con más agilidad. Y eso acaba viéndose en la calidad del servicio, en la capacidad de respuesta y en la confianza que generamos. NACEX mantiene colaboraciones de largo recorrido con entidades vinculadas a la salud, la infancia, la discapacidad, la investigación, la cultura o el deporte. ¿Cómo decidís qué causas apoyar y qué hace que una alianza social tenga verdadero impacto? Para nosotros es importante trabajar donde exista una necesidad real y NACEX pueda aportar valor de una manera concreta. Por eso concentramos buena parte de nuestra acción social en ámbitos en los que podemos conocer mejor las necesidades, trabajar con más especialización y evitar la dispersión. Al final, una alianza social no funciona solo por apoyar una causa, sino por la continuidad, la implicación y la capacidad de integrarla en el día a día de la compañía. Cuando una colaboración consigue movilizar a la red, implicar a los equipos y mantenerse en el tiempo, el impacto es mucho mayor. La campaña de recogida de tapones con ASDENT es uno de vuestros proyectos más reconocibles. ¿Qué os ha enseñado sobre la capacidad de movilizar empleados, franquicias, clientes y red territorial en torno a una causa común? Nos ha demostrado que, cuando una campaña es clara, cercana y fácil de incorporar al día a día, la capacidad de movilización de la red es enorme. Donar un tapón, un gran gesto solidario conecta una acción muy sencilla con una causa concreta y comprensible. Desde 2018, gracias a la implicación de empleados, franquicias, colaboradores y clientes, hemos recogido y transportado más de 165 toneladas de tapones de plástico en beneficio de ASDENT. Para nosotros es un dato muy importante, porque demuestra que la constancia multiplica el impacto. También nos ha enseñado que las iniciativas de largo recorrido acaban formando parte de la cultura de la compañía. Cuando una acción se Más de 165 toneladas de tapones transportadas desde 2018
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