Compromiso RSE_76

Bajo esta premisa, BBVA y Compromiso RSE reunieron a responsables de Sostenibilidad de compañías referentes en sectores de actividad clave en la exposición climática como Valentín Alfaya, Sustainability Director de Ferrovial en el sector de infraestructuras; María Colom, Senior Director Client Decarbonization Accelerator (CDA) de Engie, en el energético, o Álvaro Cangas, Climate & Sustainability Practice Leader de Marsh en el sector asegurador. Además, a nivel institucional, participaron Rodrigo Robledo, Director de Política Financiera y Tesorería de la Comunidad de Madrid, Administración pionera en España y en Europa en la gestión de este tema y Antonio López Martínez, Energy Specialist Projects Directorate del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Todos ellos compartieron frenos y palancas de la adaptación al cambio climático y las principales iniciativas desarrolladas en este tema por sus organizaciones. De la brecha de financiación a la oportunidad de inversión El encuentro arrancó con una radiografía de la situación, en la que la financiación para la adaptación al cambio climático sigue siendo una asignatura pendiente del capital privado. Pilar Mas, Executive Economist de BBVA, contextualizó el desafío señalando que, a diferencia de la mitigación, la adaptación responde a impactos ya materializados que afectan directamente a infraestructuras, sistemas productivos, cadenas de suministro y estabilidad financiera. "Invertir en adaptación no es solo una respuesta climática -señaló Mas-, sino una condición necesaria para proteger el valor económico, ser resilientes y dar continuidad al negocio a medio y largo plazo” y destacó que la brecha de financiación es significativa: "En la COP30 los países coincidieron en la necesidad de acelerar y escalar la financiación en adaptación, comprometiéndose a triplicar los flujos globales hasta 2035”, dijo. “La adaptación ha ganado visibilidad y empieza a consolidarse como una línea de inversión reconocida dentro de la financiación climática, pero la brecha de financiación es significativa y la inversión debería de multiplicarse por entre 8 y 20, dependiendo de los escenarios valorados”, concluyó. Es precisamente en esta brecha donde se concentran las oportunidades de inversión: reducción de pérdidas futuras, protección de activos, mayor resiliencia de infraestructuras críticas y estabilidad de flujos financieros en sectores expuestos al riesgo climático. Por su parte, Elvira Calvo, responsable de Sustainability Business Transformation de BBVA, puso el foco en la estructura del capital y en la necesidad de transformar la ambición climática en proyectos financiables. "Actualmente -explicó-, cerca del 90% de la inversión en adaptación proviene del sector público, lo que evidencia la necesidad de movilizar capital privado de forma estructurada". "El modelo debe ser mixto -señaló Elvira Calvo-; el sector público debe asumir el papel de anclaje y catalizador, pero necesitamos que los planes de adaptación sean bancables, que se traduzcan en proyectos con métricas claras de riesgo y retorno". Desde una perspectiva sectorial, la adaptación climática avanza especialmente en ámbitos con elevado impacto sistémico, como infraestructuras, “Necesitamos que los planes de adaptación sean bancables, con proyectos en los que invertir” Elvira Calvo, BBVA “Invertir en adaptación es proteger el valor económico y dar sostenibilidad al negocio” Pilar Mas, BBVA Por Mónica Galvez Esponsorizado por: Por Eva Galli / Víctor Abasolo 33 Ante un escenario donde la mitigación ya no es suficiente, empresas líderes, instituciones y Administración Pública debatieron en el Desayuno “Resiliencia y adaptación al cambio climático”, organizado por BBVA y CompromisoRSE y celebrado recientemente en el Hotel Four Seasons de Madrid. La falta de KPIs estandarizados, la complejidad regulatoria o la necesidad de monetizar los riesgos centraron la conversación del encuentro. Resiliencia y adaptación al cambio climático: riesgos y oportunidades

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