Compromiso RSE_76

Entrevista Por Pablo Fernández 25 La transformación del sector alimentario exige masa crítica La evolución del modelo alimentario ya está en marcha, pero su impacto real dependerá de la capacidad de llevarla a escala. Nestlé impulsa este cambio desde el origen, extendiendo criterios de sostenibilidad a toda la cadena de valor. Pero el verdadero desafío no es solo avanzar, sino hacerlo de forma colectiva. Solo a través de la colaboración entre empresas, productores y autoridades será posible consolidar un modelo más resiliente y sostenible en el tiempo. Hablamos con Jordi Aycart, Head of Supply Chain & Sustainability de Nestlé Ibérica, sobre cómo la compañía está aterrizando esta transformación en decisiones de negocio, operaciones y cadena de valor. El sistema alimentario concentra una parte muy relevante de las emisiones globales. ¿Hasta qué punto esto está obligando al sector a replantear cómo produce alimentos? Sabemos que casi dos tercios de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la agricultura y la ganadería. Esto sitúa claramente al sistema alimentario en el centro de la acción climática. Esta situación está forzando una transformación profunda en todo el sector y en toda la cadena de valor: nuevas prácticas agrícolas, nuevas maneras de colaborar con agricultores, ganaderos y otras entidades, tanto públicas como privadas y reguladoras. Es un cambio sistémico. Por ello, las compañías líderes debemos evolucionar desde modelos históricamente más extractivos hacia sistemas que regeneren los recursos, que reduzcan las emisiones y, muy importante, que garanticen la resiliencia y la capacidad de adaptación. Este año lo hemos visto claramente: un año de sequía extrema y al siguiente exceso de agua. Necesitamos sistemas que permitan adaptarse a estos extremos climáticos, pero también transformar el sistema alimentario para reducir su impacto y contribuir activamente a frenar el cambio climático. Con una población creciente y recursos cada vez más tensionados, ¿cómo se equilibra hoy la sostenibilidad con la seguridad alimentaria? Ambas dimensiones ya no deben verse como objetivos enfrentados, sino totalmente complementarios. Cada vez más, la seguridad alimentaria depende de la salud del suelo, de la disponibilidad del agua, de la estabilidad climática y de la temperatura. Esa complementariedad pasa por adoptar prácticas agrícolas que regeneren los ecosistemas, reducir la vulnerabilidad frente a sequías, exceso de agua, frío o calor, y asegurar cadenas de valor resilientes, es decir, capaces de adaptarse a un entorno cada vez más variable. Para nosotros, invertir en sostenibilidad es una forma de proteger la producción de alimentos presente y futura, y por tanto también la seguridad alimentaria. Durante años, el foco del debate climático ha estado en la energía y el transporte. ¿Está el

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