En una nueva edición de la serie de desayunos “Compromiso con la Sostenibilidad”, celebrado en el Hotel Four Seassons, Andrea González (Directora General de Spainsif), Alex Pérez (Heado of Communications & Social Responsability en Sanofi), Enrique Rodríguez (Director de Comunicación Externa y Reputación en Moeve), Joan Fontrodona (profesor de Ética Empresarial en IESE), Isla Ramos (CEO en Save the Children), Juan Ignacio Rouyet (Fundador de We the Humans think Tank) y José Illana (Socio fundador en Quiero) dieron respuestas a preguntas como: ¿cómo se redefine este concepto en un mundo que exige propósito, impacto y coherencia? ¿Qué papel juega el ser humano en esta ecuación? ¿Qué dejamos atrás? ¿Qué queremos construir? ¿Y cómo lo hacemos desde la coherencia, la utilidad y el impacto compartido? Moderado por Julia Salsas, el encuentro abrió una conversación que va más allá del beneficio: hacia la utilidad, la coherencia y el legado. Y dejó ideas que merecen ser amplificadas. Creación de valor: del beneficio al vínculo La conversación arrancó con una pregunta directa: ¿Qué entendemos hoy por creación de valor en nuestras organizaciones? Las respuestas dibujaron un mapa plural, donde el valor ya no se mide solo en beneficios, sino en vínculos, utilidad, coherencia y propósito. Uno de los puntos más compartidos fue la necesidad de romper con la visión cortoplacista. La creación de valor social, ético o humano no ofrece resultados inmediatos, y eso genera tensiones en entornos donde el incentivo está ligado al retorno rápido. En este sentido, se reivindicó que los temas sociales deben dejar de verse como gasto y empezar a entenderse como inversión a largo plazo. También se subrayó que el valor no lo define quien lo emite, sino quien lo recibe. En un contexto marcado por la incertidumbre tecnológica, por ejemplo, ofrecer tranquilidad puede ser una forma de crear valor tan legítima como ofrecer eficiencia. La utilidad, entendida como respuesta a una necesidad real, se convirtió en uno de los ejes del debate. La conversación derivó hacia el propósito. Ser útiles, relevantes, contribuir al cambio: esa es la brújula que guía a muchas organizaciones hoy. Pero para que ese propósito sea creíble, debe estar acompañado de coherencia interna, vínculos sólidos con los grupos de interés y una narrativa que conecte desde lo humano. La dimensión ética también ocupó un lugar central. Se cuestionó la confusión entre valor y precio, y se propuso recuperar una definición más amplia, que “Crear valor exige bajar más allá de los primeros centímetros del agua, sumergirse en la complejidad y tomar decisiones con conciencia” Andrea González SPAINSIF “Si el mensaje de una empresa puede ser intercambiado por el de cualquier otra, entonces no hay propósito, solo marketing” Alex Pérez, SANOFI Crear valor hoy es generar vínculos, utilidad y coherencia. No basta con prometer: hay que cumplir. Esponsorizado por: Por Eva Galli / Víctor Abasolo 87 Durante años, el concepto de “creación de valor” ha estado dominado por una lectura financiera, donde el retorno económico marcaba la pauta. En tiempos de disrupción, incertidumbre y transformación; en un momento en que la sostenibilidad empresarial busca pasar del relato al impacto, el desayuno organizado por Compromiso RSE y Quiero reunió a seis voces clave del ecosistema empresarial, institucional y académico para repensar la creación de valor más allá del marco de Porter y Kramer. Creación de valor: ¿qué queda cuando quitamos el precio?
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