Entrevista Por Júlia Salsas 73 La química no salvará el mundo, pero sin química no se puede salvar En BASF Spain & Portugal, Xavier Ribera lidera una sostenibilidad transversal que une propósito, reputación e innovación. Como director de Comunicación, Relaciones Institucionales y Sostenibilidad, apuesta por el impacto real, las alianzas sólidas y una cultura corporativa coherente. En esta entrevista, hablamos de química y de personas, de liderazgo con propósito y de cómo, como él afirma, “la confianza es el motor de cualquier transformación.” Tu rol combina tres dimensiones clave: comunicación, relaciones institucionales y sostenibilidad. ¿Cómo se entrelazan para construir una narrativa coherente y transformadora desde BASF? Desde mi punto de vista las áreas de comunicación, relaciones institucionales y sostenibilidad se entrelazan al poner el foco en los grupos de interés. Una empresa vive dentro de una sociedad y debe relacionarse con todos sus actores, incluido el planeta como ‘player’ estratégico. En BASF apostamos por generar comunidad desde la escucha activa y por ejercer un rol que conecte, entienda y multiplique el impacto positivo. ¿Qué significa para ti liderar la sostenibilidad desde una empresa química en un momento donde el sector está bajo el foco público? Liderar la sostenibilidad desde una empresa química implica asumir un doble rol: revisar el pasado y proyectar el futuro. Reivindicamos el papel de la ciencia como motor de soluciones ante retos como el cambio climático o la pérdida de biodiversidad. Nos toca entender y comunicar qué vamos a hacer para cambiar el mundo, destacando el compromiso del sector con la investigación y el impacto social. El proyecto conjunto con Tecnalia ha sido un ejemplo de cómo la digitalización puede acelerar la sostenibilidad en el sector agrícola. ¿Qué aprendizajes os ha dejado esta colaboración y cómo se escala ese tipo de innovación dentro de BASF? Nuestra colaboración con Tecnalia ejemplifica cómo la digitalización puede acelerar la sostenibilidad en el sector agrícola. Reivindicamos el ODS 17 como clave estratégica. “Esto es una contrarreloj por equipos”, tal y como dice siempre Carles Navarro. En BASF, las alianzas con actores diversos —incluida la competencia— son fuente constante de innovación y aprendizaje, incluso más allá del objetivo inicial. ¿Crees que la inteligencia artificial puede ser una palanca real para la sostenibilidad o corremos el riesgo de que se convierta en una moda sin impacto profundo? Considero la inteligencia artificial como la tecnología más disruptiva desde la imprenta e internet, con un enorme potencial para impulsar la sostenibilidad ambiental. Tenemos que poner la IA al servicio de la investigación para encontrar soluciones más rápidas y mejores. En 2019, abrimos en Madrid nuestro principal centro de digitalización con 3 personas; hoy somos más de 800 desarrollando soluciones enfocadas en sostenibilidad. Has mencionado que “en un mundo cada vez más digitalizado, hay que ir más allá y buscar eficiencia”. ¿Cómo se traduce eso en la cultura interna de BASF? ¿Qué tipo de liderazgo se necesita para que esa transformación cale en todos los niveles? Defiendo un liderazgo humanista como clave para que la transformación digital cale en la cultura interna de BASF. La combinación de inteligencias será la receta del éxito. Frente a la incertidumbre y el cortoplacismo, apuesto por líderes que inspiren propósito, protejan el talento y tomen decisiones con las personas en el centro, equilibrando eficiencia con humanidad. ¿Cómo se gestiona el equilibrio entre la presión por resultados y el compromiso con el propósito? Nuestro rol es actuar como palanca, generando conexiones entre los grupos de interés
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