Por Júlia Salsas 24 La sostenibilidad ya no necesita ser justificada, necesita ser acelerada Germán Granda, director general de Forética, es una de las voces clave del pensamiento sostenible en España. Con más de dos décadas de trayectoria, defiende que la sostenibilidad ha pasado de ser periférica a estructural. En esta entrevista reflexiona sobre los retos climáticos y sociales, la Inteligencia Artificial responsable y la necesidad de una gobernanza que inspire. La sostenibilidad ya no es una opción periférica: es el núcleo de la estrategia empresarial. ¿Cómo describiría el momento actual de la sostenibilidad empresarial? Vemos el presente como una etapa de mayor enfoque y compromiso empresarial con la sostenibilidad, impulsada por el contexto geopolítico, climático y regulatorio. La sostenibilidad ha llegado a los Consejos de Administración, se ha sofisticado en herramientas y temáticas, y las empresas comprenden mejor las expectativas sociales. Hace 25 años no hablábamos de economía circular o net-zero; hoy son parte del lenguaje estratégico. ¿Qué significa que la sostenibilidad haya pasado de ser periférica a estructural? Cuando empezamos en Forética, la sostenibilidad se veía como algo social y filantrópico. Hoy forma parte del corazón de la estrategia empresarial. Hemos pasado de hablar de RSC a ESG, impulsados por la regulación, los inversores y una mayor conciencia del cambio necesario. Ya no se trata solo del shareholder, sino de integrar al stakeholder y medir también el impacto social, ambiental y de gobernanza. ¿Qué implicaciones tiene esa transformación para los sectores económicos? La transformación hacia la sostenibilidad está impactando todos los sectores: energía, infraestructuras, alimentación, tecnología… Hoy se exige trazabilidad, eficiencia y responsabilidad social. Aunque estamos en una fase de ajuste, si miramos a 15 o 20 años, el futuro será más sostenible. La cuestión es clara: ¿queremos liderar ese cambio o quedarnos atrás? ¿Cómo evitar que el cumplimiento normativo acabe frenando la innovación en sostenibilidad? Es una preocupación legítima: la regulación es necesaria porque marca un marco común, pero no debe frenar la innovación. Si queremos impulsar una industria limpia, necesitamos que el consumidor también se sume al cambio. Para eso, la compra pública, los incentivos fiscales y las políticas deben estar alineadas con los objetivos de sostenibilidad. No basta con regular: hay que acompañar. ¿Desde Forética tienen diálogo directo con el consumidor o solo con el entorno empresarial? El diálogo directo con el consumidor lo tienen las empresas, pero desde Forética trabajamos para fortalecer ese vínculo. Con iniciativas como Green Trusting, ayudamos a alinear marketing y sostenibilidad, anticipar riesgos reputacionales y generar confianza real. Porque si no hay coherencia entre el discurso y la acción, el riesgo reputacional es enorme. ¿Cree que esa transversalidad de la sostenibilidad dentro de las empresas está llegando realmente? La transversalidad está llegando, pero de forma desigual. En Forética hablamos cada vez más con áreas como finanzas y marketing, que ahora están directamente impactadas por la normativa. Con nuestro modelo 10x10 mostramos cómo diez funciones empresariales deben responder a la CSRD. Si no hay diálogo entre ellas, la sostenibilidad corre el riesgo de convertirse en una carga, en lugar de una oportunidad. La sostenibilidad ya no es una etiqueta, es una lógica de funcionamiento
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