COMPROMISO RSE_75

19 Entrevista trumentos financieros disponibles para apoyarles en recorrer el camino de la transición. Contamos con equipos especializados que son capaces de identificar y recoger las necesidades que tienen nuestros clientes para realizar esa transición y cómo abordarlas de la forma más eficiente posible a nivel financiero. Es muy significativo el desarrollo de capacidades y experiencia acumulada en este ámbito. En cuanto al greenwashing, en Santander contamos con marcos de gobernanza y criterios muy claros, alineados con las mejores prácticas de mercado, donde participan los equipos de negocio, de riesgos, de sostenibilidad… que lo que buscan es que a las cosas se les llame por su nombre y que cuando algo esté etiquetado, lo esté con fundamento. Es clave para que las prácticas sean las adecuadas. Sólo si hacemos las cosas bien, el mercado llegará a reconocer y a diferenciar en precio las distintas prácticas de los agentes implicados en la sostenibilidad. Pero si las prácticas no son las adecuadas, no son de calidad y no tenemos criterios fuertes y gobernanza, las prácticas sostenibles no se reconocerán y no alcanzarán la materialidad que el reto requiere. ¿Qué papel debería jugar el diálogo públicoprivado en este proceso?? El diálogo público- privado es fundamental. Los retos que queremos abordar desde la agenda de sostenibilidad -como el climático, o la inclusión financiera, etc- son colosales. La acción aislada de agentes concretos o solo la acción pública o solo la privada no valen, no alcanzaremos los objetivos. Todos los informes indican que se están logrando avances, recordémoslo también, pero no en la intensidad ni ritmos necesarios. Debemos tener un diálogo permanente en el que se entienda cuál es la realidad de cada sector económico, cuál es el objetivo u objetivos que nos queremos marcar y a partir de ahí, cada uno desde su ámbito de actuación, articular soluciones y reforzar las acciones de unos y otros. ¿Qué criterios considera imprescindibles para que una inversión pueda considerar considerarse realmente sostenible? Lo que debemos considerar es qué activos se están financiando, cuál es el destino de la financiación. Y analizar que esos activos tengan atributos verdes, sociales o sostenibles que puedan ser verificados y que estén alineados con estándares reconocidos. ¿Cree que el mercado está preparado para distinguir entre sostenibilidad real y ecopostureo? Yo creo que sí contamos con elementos que discriminar cuándo se está comunicando algo con acciones que lo sustentan, relevante y material, y cuándo puede ser un claim sin acciones reales, comprobables y transparentes. ¿Qué tendencias emergentes ve en el ámbito de las finanzas sostenibles? Hoy las soluciones sostenibles son una realidad en todos los mercados.; lo que aún falta es que se produzca de manera generalizada en todos los sectores y de forma más masiva. Hay muchos retos para ello. Uno clave es dar al consumidor final la información suficiente para que pueda tomar sus decisiones de manera informada y darle los incentivos necesarios para que tome esas decisiones. El seguimiento que desarrollamos refleja allí donde hay ayuda, la actividad ocurre y se fomenta la demanda; donde no hay ayuda o la ayuda se retira, la actividad se retrae. ¿Qué papel cree que jugará la banca en la construcción de una Europa climáticamente neutra en 2050? La banca es un canalizador muy relevante en Europa de los flujos de financiación e inversión. Como siempre decimos, nosotros somos un facilitador para que esa transición ocurra, pero lo fundamental es que exista la oferta y exista la demanda. Si se dan esas circunstancias, nosotros podremos desarrollar nuestra labor para conectar esa oferta con esa demanda y que ese cambio ocurra. Y en el camino, estamos asesorando y acompañando a nuestros clientes con equipos especializados y mucha experiencia en este ámbito. ¿Qué consejo daría a las nuevas generaciones que quieran liderar desde la sostenibilidad? Les diría que la agenda de sostenibilidad es una agenda de cambio que puede aportar muchas soluciones a problemas que queremos resolver, pero que para que ocurra es necesario que tecnológicamente existan soluciones, que económicamente sean viables y que institucionalmente se apoyen, y que todo eso requiere de una acción concertada, en base a información relevante y creíble. Así que se preparen muy bien y estén dispuestos a trabajar duro, en contextos cambiantes y divergentes porque el camino es largo. En tiempos donde la sostenibilidad corre el riesgo de convertirse en un ejercicio de cumplimiento más que en una convicción profunda, escuchar a Lara de Mesa es reconectar con el propósito original: transformar desde dentro, con rigor, con visión y con impacto. Su defensa de una normativa clara pero no asfixiante, su apuesta por la materialidad como brújula estratégica, y su compromiso con una banca que no solo financia, sino que acompaña, dibujan el perfil de una líder que entiende que la sostenibilidad no se mide solo en indicadores, sino en decisiones que resisten el corto plazo. Porque si algo queda claro tras esta conversación es que el futuro de las finanzas sostenibles no se construye con promesas, sino con estructuras que sostienen. Y Lara de Mesa lleva años diseñándolas ◆ Cuando hemos adoptado políticas climáticas no acompañadas de políticas industriales, más que pasos adelante hemos dado pasos atrás

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