La industria entra en crisis por faltas en la cadena de suministro
Europa se ve amenazada por la escasez de componentes para el sector eólico
04/04/2023 08:00:08 El Consejo Mundial de la Energía Eólica (GWEC, por sus siglas en inglés) advierte sobre la crisis en la fabricación de componentes eólicos cuya “capacidad sobrante” desaparecerá en 2026. Ante esto, son Europa y Estados Unidos los principales afectados por la crisis por su implicación en el despliegue de proyectos de energías renovables.
Los países están comprometidos con la transición ecológica de muchas áreas de producción, y ante ello, las industrias de obtención de energía a través de fuentes renovables han tomado mucha fuerza en los últimos años. La energía eólica, como una de las industrias principales, se esta viendo altamente potenciada ante la necesidad de reducir la dependencia energética de Europa con otras zonas del mundo después de la crisis originada por la pandemia y la guerra de Rusia y Ucrania.
En plena crisis, las principales industrias advirtieron a las grandes instituciones internacionales, logrando que la Unión Europea reconozca la cadena eólica como “estratégica y esencial”, después de la denuncia de Siemens Gamesa, uno de los principales fabricadores de aerogeneradores, que vive la crisis desde cerca. A pesar del reconocimiento la problemática continúa, “La industria eólica europea está perdiendo dinero, cerrando fábricas y eliminando puestos de trabajo, justo cuando debería estar creciendo para satisfacer la enorme expansión de la energía eólica que quiere Europa. Si esto continua, el Green Deal tiene problemas, sin mencionar los objetivos de seguridad energética de Europa” advierte WindEurope en ABC.
Esta crisis viene provocada desde 2022, bajo diversos ejes:
- Costes: La inflación y el aumento de precios de insumos esenciales para la creación de aerogeneradores se ha triplicado debido a la crisis geopolítica, creando dificultades para las empresas productoras.
- Administración: Las limitaciones de la cadena de suministro y la lentitud de los procesos de autorización de proyectos vieron afectado al negocio en pleno auge de las energías renovables, ocasionando retrasos en las entregas de parques eólicos y originando dificultades para la consecución de objetivos y el crecimiento del sector.
- Inversiones paralizadas: Además de las dos dificultades anteriores, debe añadirse la complejidad para conseguir grandes inversiones, ya que los constantes frenos burocráticos y rechazo social ante el impacto paisajístico de los parques eólicos atrasan los proyectos de un sector cuyas inversiones se recuperan a largo plazo (entre 25 y 40 años), por lo cual no se encuentran inversores que quieran participar en proyectos.
El GWEC considera que los responsables políticos son quienes deben evitar precisamente esta crisis mediante la ejecución de medidas que eviten los problemas de la cadena de suministro y cause una parálisis del sistema a partir de 2026.
La asociación también ha advertido que es probable que se produzca escasez de componentes clave como el chasis principal de los aerogeneradores, conocido como góndola, que contiene la caja de engranajes, el generador, el freno y las palas.
Riesgo a la deslocalización
Estas dificultades pueden desencadenar la deslocalización de las empresas eólicas, generando así la pérdida del sector en el cual Europa es líder en la actualidad y posteriormente creando inseguridad en la cadena de suministros.
A este riesgo se le añade el gigante competidor chino que mira hacia Europa y que representa el 60% de producción según el GWEC. El país asiático ha empezado a construir una gran cantidad de parques eólicos que avanza en todos los continentes, incluido el europeo. “Tenemos que desarrollar cadenas de suministros made in Europa, para no depender de terceros” advierte Luis Atienza, presidente de Argo Capital Partners.
