El litio se presenta como uno de los componentes claves en la fabricación de baterías que alimentan los coches eléctricos, y su déficit ocasiona una subida de sus precios de venta de 62.000 dólares por tonelada, según Expansión. Por lo cual la escasez de este material amenaza los planes de la Unión Europea en materia sostenible.
Además la reciente aprobación de la ley europea de prohibición de venta de coches de combustión solo agrava la situación. Según el diario Expansión, los datos del Benchmark Mineral Intelligence ponen en manifiesto que esta ley hace prever el aumento de la demanda de litio hasta 2030 en 550.000 toneladas anuales que suponen más del doble de la producción actual de la región. Esta limitación amenaza la transición prevista por la Unión Europea, ya que, sin suministros propios, la industria europea podría verse arruinada por el crecimiento de China en la producción de coches eléctricos, sobre todo porque el país asiático controla el 60% del procesamiento mundial de litio, según Expansión.
Ante la falta de litio y otros muchos componentes de carácter primario para la fabricación, la Comisión Europea ha presentado la Ley de Materias primas Críticas. Esta normativa pretende “aumentar y diversificar significativamente su suministro de materias primas fundamentales, reforzar la circularidad y apoyar la investigación y la innovación” para lograr la transición ecológica y digital según la institución.
Uno de los puntos clave de esta legislación es la introducción del reciclaje de materias primas que puede ayudar a disminuir la demanda ya que, según Benchmark Minerals, la estimación de minas que se necesitarán pueden disminuir a la mitad con el reciclaje de componentes.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, también afirmaba "esta Ley nos acercará a nuestras ambiciones climáticas. Mejorará significativamente el refinado, la transformación y el reciclado de materias primas fundamentales aquí en Europa. Las materias primas son vitales para fabricar tecnologías clave para nuestra doble transición, como la generación de energía eólica, el almacenamiento de hidrógeno o las pilas. Y estamos reforzando nuestra cooperación con socios comerciales fiables a escala mundial para reducir la actual dependencia de la UE de uno o unos pocos países. Redunda en nuestro interés mutuo aumentar la producción de manera sostenible y, al mismo tiempo, garantizar el máximo nivel de diversificación de las cadenas de suministro para nuestras empresas europeas"
La compañía japonesa ante esta amenaza de escasez de componentes propone una solución estratégica multitecnológica. Su intención es la utilización del hidrógeno como fuente principal de energía no solo en la fabricación de coches sino en cualquier ámbito.
La idea de un coche que circula por hidrógeno supone la reducción del uso de litio durante la transición de vehículos en la sociedad y la reducción de emisiones de CO2.