Considerada ya como “la flota más grande de Europa”, los 51 autobuses -que a finales de año recorrerán las calles londinenses- suponen una muestra de cómo la ciudad ha iniciado su camino a la movilidad sostenible.
El acuerdo alcanzado por Go Ahead con dos importantes fabricantes automovilísticos, BYD y ADL, es además de una importante inversión económica, una apuesta en firme por reducir los niveles de CO2 registrados en la ciudad y que, varios informes, habían determinado como tóxicos y nocivos para la salud. Londres reduce así su huella de carbono contribuyendo en el complimiento de uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (en concreto, el referido al cambio climático y las emisiones de carbono) fijados a nivel mundial y cuya consecución data, como fecha límite, el año 2030.
Además, tal y como publica el diario Businessgreen, el alcalde de Londres ha anunciado que este será el primer paso de un plan que supondrá la adquisición de otras 300 unidades en los próximos meses. Asimismo se han comprometido a acelerar su implantación en las zonas de mayor impacto medioambiental, donde sólo podrán circular modelos de bajas o nulas emisiones. Una de estas zonas será la zona ULEZ (Ultra Low Emission Zone). Una zona por donde circularán en 2021 un total de 5.000 autobuses, de los cuales 4.200 serán 100% eléctricos.