Compromiso RSE 53 · Diciembre 2020

32 pacientes porque había mucho miedo e incer- tidumbre”. La importancia de la formación Otro de los factores clave para alcanzar una ma- yor humanización y efectividad de la sanidad pasa por aumentar la formación de los profesionales en este ámbito.Tal y como comentó el presiden- te de CEOMA, Juan Manuel Martínez, “hay que formar a las personas desde la escuela sobre qué es una persona mayor desde el punto de vista de salud, en el sentido de bienestar físico, psíquico y social, y entender que esa persona mayor va a te- ner una problemática clínica y social que necesita ese trato humano”. Mientras que Eusebio Azorín, miembro del Grupo de Salud y Bienestar de la AEF, hizo referencia a la formación universitaria: “Hay que trabajar desde la universidad en una formación específica enfocada en el trato humao al paciente. Cuando una persona llega a un centro de salud no lo hace por capricho, tiene un pro- blema serio que le afecta física y anímicamente, y necesita que se le trate de forma empática. Afor- tunadamente, cada día se está trabajando más en este ámbito” y puso como ejemplo el caso del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, que “fue el primero en crear una Dirección General de Personalización, cuyo objetivo principal era crear un comité de pacientes”. El bienestar corporativo Pero, de acuerdo con la definición de la OMS, la salud y el bienestar no solo afecta a las personas enfermas. La persona es poliédrica: trabaja, tiene familia, consume productos y servicios, se relaciona socialmente… Por ello, el director de Proyectos y Agenda 2030 de la Red Española del Pacto Mundial, Javier Molero , reivindicó la necesidad de “orientar a las empresas para que cada vez más humanicen sus relaciones, sus servicios y sus con- ductas en el entorno en el que operan, tomando consciencia de las vulnerabilidades de sus grupos de interés y ayudándoles a sentirse mejor, no solo físicamente sino también desde el punto de vis- ta emocional, intentando cubrir todas sus necesi- dades en el ámbito de la salud y del bienestar”. Además, Javier Molero comentó las ventajas que aporta este modelo: “Las empresas comentan las ventajas de implementar esta humanización, a nivel de reducción de la ansiedad de los pacientes, una recuperación más rápida, mejoras emocionales y psicológicas, menores niveles de estrés y ansiedad en los pacientes… Cuando esta dimensión tam- bién se aplica a otros grupos de interés, como por ejemplo los profesionales sanitarios, también me- jora su nivel de estrés y de ansiedad, su productivi- dad e, incluso, la retención del talento”. Por su parte, Javier Vicente, de Cofares, coin- cidió en afirmar que las políticas de salud también deben estar presentes en las empresas. “Las em- presas tenemos que hacer políticas y diseñar ac- ciones para tener entornos de trabajo saludables, concienciar a nuestros empleados y velar por un estilo de vida saludable que, a su vez, repercute en una disminución del gasto farmacéutico. Nuestro estilo de vida va a marcar el futuro de nuestras patologías o enfermedades. Si las organizaciones trabajamos en políticas de bienestar organiza- cional contribuiremos a tener una sociedad más sana y disminuir el gasto público sanitario”. La prevención, el reto pendiente Paralelamente, y al hilo de la reducción del gasto sanitario, la prevención se convierte en un factor clave. Tal y como comentó María Gálvez, de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, “uno de los aspectos menos trabajados en el ámbito de la salud es la prevención, no solo la primaria La humanización es poner a la persona en el centro para dar respuesta a todas sus necesidades, a su situación vital, incluyendo familia y cuidadores María Gálvez | POP La salud y el bienestar también deben trabajarse desde el ámbito corporativo, ello reduce el nivel de estrés y de ansiedad de los empleados

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