Compromiso RSE 52 · Octubre 2020

44 Otro de los ejes de actuación muy importan- tes fue pensar en los más vulnerables de esta pan- demia, es decir, las personas mayores y las residen- cias. Las residencias no están bajo el paraguas del Ministerio de Sanidad, por lo que en los primeros momentos de la pandemia no fueron estructuras prioritarias. Por ello, con el objetivo de minimizar los casos de coronavirus y su propagación, visita- mos muchas residencias para impartir formación técnica, explicarles cómo podían actuar con los recursos que tenían y llevarles equipos de pro- tección. Además, lanzamos una plataforma online a través de la cual organizamos muchos webinar los profesionales que estaban en la primera línea combatiendo la pandemia. En ellos, les explicába- mos desde cómo tenían que ponerse un EPI hasta cómo cuidar de su salud mental. ¿Cree que la pandemia vuelve a poner de relie- ve la dualidad entre países ricos y pobres? La pandemia ha puesto de manifiesto que todos estamos en la misma tormenta, pero contamos con diferentes medios y recursos para sortearla. Evidentemente, la COVID-19 ha monopo- lizado la información respecto a lo que está pa- sando en el mundo y, al afectar a los países desa- rrollados, focaliza la atención mediática en estos países. Nadie puede negar que el efecto colateral de la pandemia es la gestación de una crisis eco- nómica importante, pero existen otras proble- máticas en el mundo, que venían de antes de la COVID-19, que ahora se han agrava- do con la pandemia y, además, hay menos espacio a nivel comunicativo para poder hablar de estas realidades. ¿Por qué? Porque por primera vez, la gente se siente miedo a la incertidumbre. Las personas se preocupan de ellas mis- mas y de sus allegados. Además, como se trata de una enfermedad nueva sobre la que todavía tenemos mucho que descubrir y conocer a nivel científico, sobre su evolución, tratamiento, vacunas…, pues hace que la COVID-19 se convierta en un imán muy poderoso que acapa- ra toda la atención. Por ello, desde Médicos Sin Fronteras intentamos buscar los espacios para poder hablar de otras realidades y de las consecuencias de la COVID-19 en otros países. ¿De qué forma está afectando a los países menos desarrollados? Tanto en África como en América Latina, la epi- demia está provocando un cambio de los hábitos de vida de los ciudadanos. La gente no va al mé- dico por miedo a contagiarse, los mercados se cierran para evitar la propagación del virus, las familias ven sus ingresos mermados y no tienen recursos para comprar comida y materiales de protección… Al final, cortas su modus vivendi y ello se traduce en efectos colaterales como me- nores ingresos de la familia, escasez de comida, mayor desnutrición, no van a los hospitales… Se trata de una serie de consecuencias en cascada que agravan la COVID-19. ¿En qué se traduce el hecho de que una emer- gencia como la COVID-19 acapare toda la aten- ción y todos los recursos? Te voy a poner un ejemplo. Durante la epide- mia de ébola, que afectó a la RD Congo entre 2018 y 2020, el número de niños fallecidos por sarampión fue diez veces mayor que el de ni- ños fallecidos por ébola. Y eso, a pesar de que el sarampión es una enfermedad que puede prevenirse con una simple vacuna. ¿Y qué pasó entonces? Que esas vacunas no se llegaron a poner, porque los recursos humanos y mate- riales estaban volcados en atender la emergen- cia del ébola. Eso es algo que está pasando de nuevo en muchos países con la COVID-19, que, por atender una emergencia, se dejan de lado muchas actividades médicas preventivas que son esenciales para salvar vidas. A nivel de concienciación ciudadana con la cau- sa, ¿se mantiene o ha bajado a consecuencia de la crisis? Siempre que hay una emergencia mediática, en general, se produce un espíritu de solida- ridad muy reactivo y en estas situaciones la sociedad española siempre se ha volcado. En el caso de la COVID-19 ha pasado lo mismo porque la sociedad se ha dado cuenta de que la vulnerabilidad nos afecta a todos. Esto ha abier to una sensibilidad y una solidaridad que nos ha ayudado mucho y desde Médicos Sin Fronteras estamos muy agradecidos porque ha habido una impor tante reacción y la ciu- dadanía nos ha apoyado para ayudar en esta pandemia. Sentimos que nuestra base social sigue a nuestro lado, aunque somos conscien- tes de que tanto las personas como las em- presas tienen muchas incer tidumbres sobre cómo va a evolucionar la pandemia y las con- secuencias colaterales que puede conllevar a nivel económico y social. Nuestra perspectiva es que estamos en un nuevo paradigma que continuará en el 2021 n Sentimos que nuestra base social sigue a nuestro lado, aunque somos conscientes de la incertidumbre que tiene la sociedad

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