Compromiso RSE 52 · Octubre 2020
¿Cómo ha evolucionado la organización en los últimos años? El próximo año, en 2021, Médicos Sin Fronteras cumplirá 50 años de su creación y en estas cinco décadas nuestra esencia se ha mantenido intac- ta. Nuestros principios y valores de intervención, recogidos en nuestra Carta Magna, siguen vigen- tes y se basan en una independencia de acción, respaldada por una independencia financiera, política y religiosa. De hecho, hace unos años, re- nunciamos a los fondos de la Unión Europea, que apenas alcanzaban el 10% de nuestra financiación total, porque estábamos en desacuerdo con sus políticas de inmigración y con el hecho de que en el Mediterráneo continúan muriendo perso- nas mientras nuestros políticos miran hacia otro lado, eludiendo sus responsabilidades. Gracias a esta independencia, Médicos Sin Fronteras puede llevar a cabo su misión que no es otra que asis- tir a las personas más vulnerables, las víctimas de conflictos armados, de epidemias, etc. Además, seguimos manteniendo un pilar muy importante que está vinculado a la comunicación y al testimonio para dar a conocer la realidad de las personas que sufren violaciones de derechos humanos y conseguir que produzcan cambios. Pero la organización ha crecido y se ha hecho más compleja… Hace tres décadas, la atención médica que po- díamos proporcionar era relativamente básica. Ahora somos capaces de montar un hospital con todo tipo de servicios, incluso cirugía especializa- da, en menos de 24 horas. Y lo más importante de todo es que lo hacemos en lugares de muy difícil acceso, muy cerca de donde se producen los combates o en el lugar mismo donde ha habi- do un desastre natural. Además, hemos avanzado mucho en el campo de la telemedicina Y llegó la COVID-19. ¿De qué manera ha afecta- do la pandemia a una organización especializada en emergencias sanitarias? La pandemia de la COVID-19 nos ha llevado a replantear nuestras intervenciones en muy poco tiempo, porque de repente nos encontramos ante una emergencia que afecta a muchos países del mundo de forma simultánea y pone en juego nuestro sistema de actuación y nuestra moviliza- ción de personas y suministros. Además, nos ha llevado a anticipar nues- tra actuación porque sabíamos que el impacto de la COVID-19 iba ser a a todavía mayor en los países con menos recursos y donde la gen- te tiene un menor acceso a la salud. No tanto por la enfermedad en sí, que también, sino por las consecuencias y los efectos colaterales que esta pandemia iba a tener en el acceso a la sa- lud o a los recursos básicos. Esto ha provocado que la organización, de una manera muy rápida y flexible, se haya tenido que readaptar para buscar nuevas soluciones y estrategias que nos permitan afrontar la pandemia. También ha llevado a Médicos Sin Fronteras a trabajar en España. ¿Cuál ha sido vuestro papel en la emergencia sanitaria en nuestro país? Después de la experiencia en Italia y de la in- formación que nos llegaba de nuestros colegas del país alpino, preveíamos que la COVID-19 iba a impactar muy fuerte en España y que las estructuras sanitarias se iban a desbordar. Por este motivo, los equipos de emergencia, que es- tán basados en Barcelona y dan apoyo a todo el mundo, se pusieron en alerta para ver qué podíamos hacer, puesto que tenemos un impor- tante expertise en la gestión de emergencias sa- nitarias y epidemias masivas, como el cólera o el ébola, en otros países. Lo primero que hicimos fue dar apoyo téc- nico a instituciones, autoridades y al personal médico que estaba al frente de sistema sanitario para gestionar la avalancha de pacientes en hos- pitales, centros de salud, etc. Ayudamos a gestio- nar los hospitales para hacer circuitos seguros y dimos apoyo logístico para la instalación de estructuras semipermanentes, que permitieran acoger a los pacientes que acudían a los hospi- tales que empezaban a estar saturados. 43 Los efectos colaterales de la COVID-19 agravan la situación de los países menos desarrollados Médicos Sin Fronteras es una organización de acción médico-humanitaria que asiste a personas afectadas por conflictos armados, violencia, epidemias o enfermedades olvida- das, desastres naturales y exclusión de la atención médica. La ONG goza de una indepen- dencia de acción gracias a los más de seis millones de personas y entidades privadas que son socias o colaboradoras de la organización en todo el mundo. La pandemia de la COVID-19 nos ha llevado a replantear nuestras intervenciones en muy poco tiempo entrevista Eva Galli
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy ODY5Mw==