Compromiso RSE 49 · Febrero 2020

37 entrevista Eva Galli ¿Cuáles son, en su opinión, los retos que tie- ne el dirse en la actualidad? El principal reto de la función es posicionar- se como una figura relevante dentro de los esquemas organizacionales de las empresas. Si no lo hace ahora, no lo va a hacer nun - ca, porque nunca ha habido un entorno tan favorable para ello. Aunque es cierto que el mundo está mejor, con menos pobreza y menos hambre, es una demanda social porque la desigualdad está aumentando, hay un malestar con la sociedad capitalista, tal y como se entendía, y los sistemas comunistas han desaparecido, y a todo ello se suma el agotamiento de los recursos naturales. En el actual panorama político y gubernamental, las empresas que realmente son sostenibles representan una gran palanca para realizar los cambios necesarios. Últimamente se pone el acento en la soste- nibilidad ligada a aspectos medioambientales. ¿Cree que perjudica la función? El debate en torno al nombre siempre ha es- tado presente porque cuando surge el con - cepto de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) no se entendió bien, ya que el nombre no fue el adecuado. A mí nunca me ha gus - tado hablar de RSC porque se limita mucho a la acción social. La acción social puede ser una parte, pero una empresa puede ser muy responsable a nivel corporativo y no hacer acción social. Ese es el reto. Realmente una empresa es responsable con la sociedad si trabaja bien, si trata bien a sus empleados, a sus clientes… a todos sus stakeholders . Solo con eso, la capacidad de cambio y de trans- formación es muy importante. Aunque es cierto que, en el sector, la sostenibilidad se asocia a lo “verde”, en el mundo empresarial la sostenibilidad se rela- ciona con la perdurabilidad del negocio, que la empresa sea sostenible, no solo porque ge - nera ingresos sino porque lo hace fenomenal y adopta un rol de transformación cultural. El mundo de la RSE es muy estanco y los profe- sionales tenemos que librarnos de los muros y de las etiquetas que nos hemos puesto, de lo contrario nunca seremos comprendidos. Habla de que ahora es el momento de po- tenciar la función. ¿Por qué? Ahora tenemos el input de que la sociedad se está moviendo y muestra de ello es que en la última declaración de la Business Round- table, los máximos responsables de las 200 mayores empresas americanas anunciaron que es importante redefinir el propósito de las compañías y que en la ecuación también se deben tener en cuenta a los clientes, a los proveedores y a las comunidades en las que operan las compañías. Esto está ahí y el miedo del profesional de la RSE es que todos hablan de esto en las empresas y ello nos lleve a perder res - ponsabilidades. Al contrario. ¡En la empresa, todos tenemos que ser profesionales de la RSE! Del mismo modo que no trabajas en el área de Finanzas, pero sabes que existen unos resultados financieros y trabajas para alcanzarlos en tu día a día, todos los profe- sionales tienen que tener en cuenta todos los factores extrafinancieros para que el ne - gocio realmente sea sostenible. Entonces, hemos pasado de decir que el dirse sería biodegrabable a apostar por su transversalidad… A finales de los 90, cuando empezamos con la RSE, dije que el directivo de RSE acaba - ría desapareciendo. En cambio, ahora, pienso todo lo contrario porque del mismo modo que no desaparece el director Financiero, la empresa siempre va a necesitar una figura que mantenga ese punto de contacto con la sociedad, con los stakeholders , que le va a aportar una visión estratégica que no va a te - ner el director de Estrategia; además de llevar el control no financiero de la empresa, de la misma forma que se lleva el control finan - ciero. Entonces, ahora me resulta muy difícil pensar que el dirse vaya a desaparecer. ¿Cómo evolucionará? Es verdad que, en sus inicios, la función na - ció como el “pepito grillo” de la organización, pero ahora tanto por la nueva legislación como por el entorno cada vez más técnico y más complicado es difícil que desaparezca. En general, el profesional de la RSE es un evan - gelizador y un creyente, y quienes creemos en estas cosas somos luchadores y combati- vos porque lo que logras, al final, te llena. Cuando se ha cumplido un año de la entrada en vigor de la Ley de Información no Finan- ciera y Diversidad. ¿Qué valoración hace? En general, la Ley es bienvenida por cual - quier dirse porque es obligatoria y refuerza su figura, pero el principal hándicap de la le - gislación es su gran confusión. El problema con el que nos encontramos es que regula en exceso aspectos que no se deberían re- gular, no establece los parámetros y criterios Las empresas sostenibles representan una gran palanca para realizar los cambios necesarios En la empresa, todos tenemos que ser responsables de la RSE

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