Compromiso RSE_77

76 Del campo al campo: cenizas que construyen caminos Las cenizas generadas por la biomasa forestal suelen terminar convertidas en residuo. En Soria, un proyecto impulsado por ENSO demuestra que también pueden transformarse en caminos rurales más sostenibles. La iniciativa reutiliza subproductos procedentes de la planta de biomasa de Garray para reducir el uso de áridos y cemento, impulsar la economía circular y generar valor ambiental y económico en el propio territorio. En plena transición hacia modelos energéticos más sostenibles, uno de los grandes retos sigue siendo qué hacer con los residuos generados por esos nuevos sistemas. En Soria, ENSO ha decidido convertir esa pregunta en una oportunidad. La compañía, en colaboración con el Ayuntamiento de Garray, la Diputación Provincial de Soria y la Fundación Cesefor, está desarrollando un proyecto pionero que reutiliza las cenizas y escorias generadas por la planta de biomasa forestal de Garray para acondicionar caminos rurales. Una iniciativa que convierte un residuo en un recurso útil y que sitúa a la provincia como laboratorio real de bioeconomía circular. El proyecto ya puede verse sobre el terreno en actuaciones como el camino del Garrejo, en Garray, o el Camino de la Dehesa, en Canredondo de la Sierra. En ambos casos, las mezclas desarrolladas en laboratorio se han aplicado en condiciones reales para comprobar su comportamiento y viabilidad técnica. Los resultados, ajustados a las exigencias del PG-3, normativa de referencia en obra civil, han sido calificados como muy satisfactorios por el equipo técnico. Más allá de la innovación técnica, el proyecto plantea una reflexión de fondo sobre cómo gestionar los residuos vinculados a la transición energética. Porque las cenizas utilizadas en esta actuación no proceden de residuos industriales contaminantes, sino exclusivamente de biomasa forestal, lo que permite emplearlas como material sustitutivo de la zahorra en caminos y explanadas gracias a su estabilidad química y a la ausencia de tóxicos. El impacto ambiental es significativo. Reutilizar estas cenizas evita la extracción de nuevos materiales naturales y reduce tanto el uso de áridos y cemento convencional como las emisiones de CO₂ asociadas a la actividad extractiva y al transporte. Además, parte del material utilizado incorpora zahorra reciclada, reforzando todavía más el enfoque de economía circular del proyecto. Pero uno de los aspectos más relevantes de la iniciativa es su dimensión local. Las cenizas generadas en la propia zona se valorizan y reutilizan en el entorno cercano, evitando su traslado a otras áreas geográficas para su gestión. Esto reduce de forma directa las emisiones derivadas del transporte y favorece un modelo de aprovechamiento de proximidad con impacto positivo sobre la economía local y la huella ambiental del territorio. Los resultados obtenidos han llevado a ENSO a poner en marcha una nueva fase de I+D con un objetivo ambicioso: lograr que estas cenizas de biomasa forestal dejen de considerarse un residuo y puedan ser reconocidas oficialmente como subproducto. Para ello se desarrollarán estudios de evaluación del ciclo de vida (LCA), huella de carbono, economía circular y análisis de estabilidad del material a lo largo de las distintas estaciones del año. La ambición es clara: demostrar que los residuos de la biomasa forestal pueden integrarse de forma estable y segura en nuevos usos vinculados a la obra civil y al mantenimiento de infraestructuras rurales, generando soluciones replicables en otros municipios y territorios. “Del campo al campo”. Esa es la frase con la que ENSO resume un proyecto que busca devolver al territorio, transformado en infraestructura útil, un material que nace precisamente de ese mismo entorno natural ◆ Convertir residuos de biomasa en caminos rurales sostenibles permite reducir emisiones, evitar extracción de áridos y generar valor en el propio territorio

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