Compromiso RSE_77

Entrevista Por Pablo Fernández 69 La sostenibilidad deja de ser promesa cuando entra en la operación diaria En un sector tan cotidiano como exigente, la sostenibilidad se juega cada día en decisiones muy concretas: cómo se planifica la producción, cómo se reduce el desperdicio, qué envases se utilizan, cómo se consume energía y agua o qué criterios se trasladan a proveedores y socios. Ana Torroba, directora de ESG y Comunicación Corporativa Europa de ALSEA, explica cómo la compañía está integrando la sostenibilidad en la operación de una red de miles de restaurantes, vinculándola a indicadores, financiación sostenible, eficiencia, innovación y competitividad. Su visión parte de una idea clara: el reto ya no es definir compromisos, sino hacerlos operativos. ALSEA opera en un sector cotidiano, pero muy exigente desde el punto de vista ESG. ¿En qué momento se encuentra vuestra estrategia de sostenibilidad? Estamos en un momento de consolidación y evolución. Hemos pasado de definir compromisos a integrarlos de forma más rigurosa en la operación, con más medición, trazabilidad y capacidad de gestión. La estrategia se articula en torno a tres pilares: Balance, Desarrollo y Crecimiento. Trabajamos sobre impacto ambiental, relación con proveedores, inversión en las comunidades, calidad, gobierno interno y financiación sostenible. La sostenibilidad ya no puede ser un programa paralelo; forma parte de los procesos y decisiones del negocio. La restauración organizada concentra retos muy distintos: energía, residuos, envases, desperdicio alimentario, delivery y miles de equipos en contacto con el cliente. ¿Dónde están hoy los mayores desafíos? El reto no es solo identificar los impactos, sino gestionarlos de forma coherente y escalable. Hablamos de una operación con 4.834 restaurantes a nivel global, 1.517 de ellos en Europa , con marcas tan diferentes como Starbucks, VIPS, Ginos, Foster's Hollywood y Domino's Pizza, alineadas bajo un mismo propósito, pero manteniendo su propuesta de valor. Eso exige alinear procesos y decisiones desde fábricas y proveedores hasta restaurantes y equipos. Además, todo está conectado. Desperdicio alimentario, envases, residuos o logística no se pueden abordar de forma aislada. Y el factor humano es determinante: la sostenibilidad solo genera impacto real cuando los más de 20.000 colaboEl reto: hacer operativa la sostenibilidad en una red de 4.834 restaurantes

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