COMPROMISO RSE 74

"especialmente complicados", como puede ser el de los pequeños talleres, donde el perfil empresarial y la presión por la "propia subsistencia económica" hacen de la sostenibilidad un lujo. Las grandes empresas pueden "apoyar" y "tirar del carro", pero se requieren "circunstancias estructurales" y un "abordaje conjunto" con las Administraciones públicas. Mirando hacia el futuro: convicción, integración en el negocio y cambio de narrativa A pesar de la incertidumbre y las críticas al Ómnibus, el mensaje predominante en esta charla fue de apostar por la resiliencia y por mantener la convicción en el valor de la sostenibilidad. Varios ponentes recalcaron que la transformación sostenible trasciende el cumplimiento normativo. "La única forma de ser sostenible es gestionar de forma responsable y eso lo vamos a seguir haciendo", sentenció Conchita Navarro, defendiendo el "valor de la convicción". La normativa, añadió, puede aportar un "cierto impulso", pero "en esto o crees o no crees". Un tema recurrente fue la necesidad de anclar la sostenibilidad al núcleo del negocio. Carlos Arango y Juan Pablo Gallardo enfatizaron que la sostenibilidad "va a perdurar unida al 100 % al negocio, no a la regulación". En este sentido, Arango recordó la "ley extra normativa" del "money flow": el capital fluye donde encuentra menos resistencia y premia a empresas con la sostenibilidad "embebida en su ADN". Éstas escuchan a sus grupos de interés, gestionan impactos, aseguran cadenas de suministro e invierten en comunidades, porque "cuanto más hagamos todos por unir la sostenibilidad a la realidad de negocio y su impacto, lo demás será, en cierto modo, anecdótico", concluyó Gallardo. Finalmente, se subrayó la urgencia de un cambio de "narrativa". Carlos Arango se hizo eco de las palabras de expertos como Alberto Andreu y abogó por "pasar de la narrativa activista que ha habido últimamente a una más práctica, económica". Es decir, comunicar la sostenibilidad en términos de valor empresarial: eficiencia, gestión de riesgos, innovación, talento, financiación y resiliencia. Ver la sostenibilidad, como sugirió Alberto García-Blanco, como una tendencia estructural que, "como sucede con el Ibex35", aunque fluctúa, "si analizas su evolución, ves que siempre es al alza". En conclusión, el Paquete Ómnibus ha abierto una nueva etapa de reflexión en el camino europeo hacia la sostenibilidad. Suscita un debate sobre el equilibrio entre reducir la carga administrativa, la eficacia de las normas para los objetivos del Pacto Verde, y la necesidad de integrar a todo el tejido empresarial, especialmente a las pymes. La transposición nacional, la revisión de los ESRS y la capacidad del ecosistema para fomentar la convicción y demostrar el valor intrínseco de la sostenibilidad, determinarán si este paquete logra sus objetivos de competitividad sin diluir la ambición sostenible de Europa ◆ "La información de sostenibilidad debe ser relevante, clara y acotada" "Muchas pymes carecen del conocimiento técnico, carecen del personal adecuado y tienen limitaciones presupuestarias, lo que las limita a la hora de adoptar criterios de sostenibilidad" Luciana Dovile-Álvarez, PUNTO ESG "Cuanto más hagamos todos por unir la sostenibilidad a la realidad del negocio y su impacto lo demás será, en cierto modo, anecdótico” "La obligatoriedad de los reporting de las pymes no basta sin educar y sensibilizar" Juan Pablo Gallardo, SYGRYS La preocupación más recurrente es que la narrativa de la simplificación consolide la falacia de que la sostenibilidad es un lastre y no un motor económico 64 Por Eva Galli / Víctor Abasolo

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