Los líderes empresariales señalan en esta carta que, en un contexto de volatilidad, invertir en mercados vinculados a la transición energética y medioambiental “ha dejado de ser solo una cuestión climática para convertirse en un motor para fortalecer la seguridad energética, la competitividad, la resiliencia y el crecimiento a largo plazo”. La carta subraya que la descarbonización requiere ahora "una ejecución más rápida, apoyada en marcos políticos estables, predecibles y alineados con la ciencia climática".
Según la carta, “la acción climática y el rendimiento empresarial se refuerzan mutuamente”. Según la Alianza de CEOs Líderes por el Clima, entre 2019 y 2024, las empresas integrantes lograron una reducción conjunta de emisiones de aproximadamente el 9%, al tiempo que registraron un incremento de ingresos de más del 13%. El documento también señala que, entre 2020 y 2024, los ingresos procedentes de soluciones climáticas y medioambientales crecieron a una tasa anual del 12%, el doble que los ingresos convencionales. Asimismo, prevé que el mercado global de soluciones climáticas y medioambientales alcance los 7,1 billones de dólares en 2030.
La carta señala que determinadas soluciones de descarbonización están ganando competitividad, entre las que destaca la energía baja en carbono —un mercado que, según el documento, se espera que supere los 3,7 billones de dólares anuales en 2030—, la adaptación y resiliencia climática, la eficiencia energética y la economía circular.
La descarbonización como elemento central de la competitividad
La declaración subraya que “las empresas operan en un entorno geopolítico y económico volátil”, donde la inestabilidad de los precios de la energía y las disrupciones climáticas tienen un impacto cada vez más significativo en el desempeño empresarial. Gestionar estos riesgos no consiste solo en limitar la exposición, sino en "construir resiliencia a largo plazo", recoge.
“Las compañías que operan con bajas emisiones y cadenas de suministro diversificadas y resilientes al clima están mejor posicionadas para absorber impactos, proteger márgenes y mantener el acceso a mercados clave”, según el texto. El documento también aborda el papel de la fuerza laboral en este proceso y señala la mejora de las capacidades profesional como uno de los elementos esenciales para garantizar una transición justa.
La prioridad es cerrar la brecha de ejecución
Los líderes empresariales alertan de que “la oportunidad es clara, pero el freno actual es la ejecución, ya que el sector privado no puede superar las barreras sistémicas por sí solo”. Por este motivo, plantean a los gobiernos y responsables políticos actuar en cinco frentes: