El estudio de 2026 revela que el 61,4% de la población andaluza considera que
la transición ecológica puede generar nuevos puestos de trabajo en su entorno. Este dato supone un incremento continuado a lo largo de las dos últimas ediciones (desde el 41% registrado en 2024) y sitúa a Andalucía como
la comunidad con mayor expectativa de creación de empleo de España, 5,3
puntos porcentuales por encima de la media estatal (56,1%).
En paralelo, el conocimiento ciudadano sobre el proceso de la transición
ecológica se mantiene en niveles similares a los registrados en 2025. Casi la
mitad de la población andaluza, un 46,1%, afirma conocer el concepto de transición ecológica, un porcentaje superior al observado en las primeras
ediciones del Observatorio y que refleja la progresiva incorporación de la
transición ecológica en el debate público. Asimismo, el 77,5% de los
encuestados cree con seguridad que el cambio climático está ocurriendo.Aunque el consenso sigue siendo muy amplio, la prioridad concedida a combatirlo convive en el corto plazo con otras preocupaciones sociales como la vivienda o el encarecimiento del coste de vida.
En este contexto, la exigencia de gobernanza participativa es prácticamente
unánime: el 95% de la población andaluza demanda participar en las
decisiones sobre la transición ecológica, ya sea de forma consultiva o
compartiendo la toma de decisiones con las autoridades competentes. Por el contrario, rechaza un modelo donde la ciudadanía se limite a recibir
información de expertos e instituciones.
Teresa Mañueco, directora de fundación Moeve, ha subrayado la relevancia
de esta quinta edición del estudio: “Contamos ahora con cinco años de datos
que nos permiten analizar cada vez con rigor la evolución de la percepción
social en Andalucía en cuanto a la transición justa. Queremos que este estudio
sea una herramienta útil para que todos los actores implicados podamos
definir estrategias que permitan avanzar la transición ecológica en la región,
implicando a toda la sociedad”.
La presentación concluyó con una mesa redonda integrada por Esperanza Fitz
Luna, presidenta de AMESEMAP; Gabriela Reyes, de la División de Tecnologías
Energéticas y Descarbonización de INERCO; y Blanca Miedes, profesora titular
de Economía Aplicada y miembro de COIDESO y moderada por Paula Ruiz,
responsable de Proyectos de Transición Ecológica de fundación Moeve. El
debate puso de relieve que el éxito de una transición ecológica justa en
Andalucía pasa por abordar simultáneamente los desafíos económicos,
sociales y formativos que todavía dificultan su avance. Las participantes
coincidieron en la necesidad de eliminar barreras para las personas y las
pymes, acelerar la capacitación en nuevas tecnologías, reforzar la
competitividad empresarial y generar espacios estables de participación que
permitan a la ciudadanía involucrarse de forma informada en la toma de
decisiones.