30/09/2026 07:57:30

Los desafíos normativos y laborales ponen a prueba el futuro del empleo de las personas con discapacidad

El XXI Congreso Nacional de CONACEE analiza qué prioridades deben abordar los centros especiales de empleo

La seguridad jurídica ante los cambios legislativos se ha situado como el principal desafío para el futuro de los centros especiales de empleo (CEE) y su capacidad para seguir generando oportunidades laborales para las personas con discapacidad. Así se ha puesto de manifiesto en el XXI Congreso Nacional del sector, 'Transformando capacidades', organizado por la Confederación Nacional de Centros Especiales de Empleo (CONACEE), la patronal más antigua del sector, junto a la Asociación de Centros Especiales de Empleo de Madrid (ACEEM), y celebrado los días 22 y 23 de septiembre en el Palacio de Cibeles de Madrid. El encuentro ha permitido identificar también nuevas vías de financiación, la medición del impacto social y la aplicación práctica de la inteligencia artificial como retos que marcarán la evolución del modelo en los próximos años.

"Una sociedad no se mide por las veces que utiliza la palabra inclusión. Se mide por las oportunidades que realmente crea", señaló Albert Campabadal Blanco, presidente de CONACEE, durante la inauguración de un encuentro en el que defendió que los CEE deben convertir los desafíos regulatorios, tecnológicos y financieros en oportunidades para seguir generando empleo y acreditar el valor social que aportan. Las dos jornadas estuvieron conducidas por David Rodríguez, fundador de la Fundación Pegasus, que aportó cercanía, sentido del humor y dinamismo a sus intervenciones.

Marco normativo: certidumbre para un sector diverso

El primero de los grandes desafíos señalados por CONACEE se abordó en la mesa 'Compromisos reales con el empleo de las personas con discapacidad', que reunió a representantes de los grupos parlamentarios Popular, Socialista y Vox. La patronal trasladó a los representantes políticos su preocupación por la exclusión de los CEE de iniciativa empresarial -más de dos tercios del sector- del reconocimiento específico de los centros especiales de empleo como entidades de la economía social en la nueva Ley Integral de Impulso de la Economía Social, y reclamó al Ministerio de Trabajo que mantenga abierto el diálogo con el sector.

En respuesta, la diputada del PP Isabel Prieto defendió la necesaria convivencia entre CEE de iniciativa social y de iniciativa empresarial y reclamó una regulación alineada con el marco europeo; Juan José Aizcorbe, de Vox, insistió por su parte en que la norma debe proteger, ante todo, la capacidad de generar empleo, con independencia de la tipología de cada centro; y desde el Grupo Socialista, Olvido de la Rosa puso en valor el incremento de la financiación estatal registrado en los últimos años, si bien se reconocieron diferencias territoriales pendientes de corregir.

La Confederación valoró positivamente la participación de las distintas formaciones en el Congreso y defendió que las políticas públicas que afectan a los CEE deben desarrollarse conjuntamente entre las administraciones y quienes conocen de primera mano la realidad del sector. "La voz de CONACEE debe estar presente en todos los espacios donde se decida el futuro del sector", sostuvo Campabadal Blanco.

Absentismo y salud mental: el reto compartido

Esa misma mesa política sirvió también para abordar otro de los grandes desafíos identificados por la Confederación: el absentismo laboral y su impacto en la capacidad de los centros para mantener su actividad y seguir generando empleo, una preocupación que estuvo presente durante todo el Congreso.

Entre las medidas propuestas por los distintos grupos parlamentarios se planteó reforzar los recursos médicos del Instituto Nacional de la Seguridad Social, incrementar la disponibilidad de especialistas en salud mental, agilizar los procedimientos administrativos, impulsar acuerdos en la negociación colectiva, reforzar el papel de las mutuas y las unidades de apoyo a la actividad profesional, y facilitar la reincorporación tras bajas prolongadas.

IA, financiación e impacto social, desafíos transversales

Más allá de estos dos ejes centrales, el Congreso abordó otros retos que CONACEE considera igualmente claves para fortalecer el modelo y ampliar las oportunidades laborales de las personas con discapacidad. En cuanto a la irrupción de la inteligencia artificial, a juicio del presidente de ACEEM, Juan José Laguna, "la pregunta no es cuánto podremos producir con [la IA], sino a cuánta gente podemos incorporar al mercado laboral, a cuántas personas podemos acompañar". Campabadal Blanco subrayó que los centros parten de niveles muy distintos de implantación tecnológica, por lo que el reto inmediato es trasladar el conocimiento adquirido a aplicaciones concretas en cada organización.

CONACEE identificó además la medición del impacto social como uno de los grandes desafíos pendientes del sector. "No basta con mejorar lentamente. Es necesario acelerar el ritmo y ampliar las oportunidades para que el empleo deje de ser una excepción y se convierta en una realidad para el conjunto de las personas con discapacidad", señaló el presidente de la Confederación, quien insistió en la necesidad de cuantificar y acreditar el valor social que generan los CEE con indicadores y metodología rigurosos, más allá de la intuición o la percepción.

El Congreso incorporó también un debate específico sobre instrumentos alternativos de financiación e inversión de impacto, nuevas vías para fortalecer la capacidad de los centros de seguir generando oportunidades laborales, que CONACEE considera necesario que cada organización conozca y adapte a sus circunstancias. En representación de la Comunidad de Madrid, región que acogía el evento de este año, su viceconsejera de Economía y Empleo, Macamen Tejera, encargada de clausurar las jornadas, compartió datos autonómicos: en 2025 se formalizaron 13.901 contratos a personas con discapacidad, el 77,6% de ellos formalizados en CEE; mientras que este año se concederán más de 90 millones de euros en ayudas para que las empresas puedan hacer frente a los costes salariales de más de 22.000 personas con discapacidad en 241 CEE.

En su intervención en ese cierre del Congreso, Albert Campabadal Blanco trasladó la voluntad de la Confederación de dar continuidad al trabajo iniciado durante los dos días de trabajo en común: "Esta cita debe servir como punto de partida para transformar las reflexiones compartidas en actuaciones concretas", afirmó, comprometiéndose a trasladar los aprendizajes del encuentro a los espacios de interlocución institucional y a favorecer su aplicación práctica en cada centro especial de empleo.

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