Desde su llegada a España, ING trabaja para acercar las finanzas de forma clara y sencilla. En los últimos años, este compromiso se ha ampliado también a colectivos en situación de vulnerabilidad, a través de programas desarrollados junto a entidades sociales y administraciones públicas. Con este paso, el banco consolida una visión más amplia: contribuir al bienestar financiero de clientes y no clientes en un contexto económico cada vez más exigente.
La salud financiera en España presenta retos relevantes y, aunque la tasa de ahorro se sitúa en el 12,8%, el 58,9% de los hogares no consigue ahorrar a final de mes; el 42% está endeudado y el nivel de educación financiera sigue por debajo de la media de la OCDE.
En este contexto, ING agrupa bajo "Bienestar Financiero" sus iniciativas para mejorar la relación de las personas con su dinero, con un enfoque práctico y accesible que busca reducir el estrés financiero, mejorar el control del gasto y fomentar hábitos sostenibles de ahorro y planificación.
A través de programas como Faro, Crea, Progresa, Crea Digital, Generation Unlimited o Tus Finanzas Tu Futuro, desarrollados junto a partners como Nantik Lum, UNICEF o Junior Achievement, la entidad ha formado ya a más de 5.000 personas en Madrid, Valencia, León, Sevilla y Valladolid. Según datos internos, un 70% de los jóvenes impactados se han insertado en el mercado laboral; el 96% de los profesionales sociales aplica lo aprendido en su día a día; un 92% han mejorado sus conocimientos financieros; y el 99% de las mujeres mejora su autonomía personal.
Tras los resultados obtenidos, ING prevé ampliar su alcance a nuevas localizaciones en 2026, incorporando contenidos sobre salud financiera, prevención del fraude, capacidades digitales e inversión adaptada a cada colectivo.
Más de 400 profesionales del banco participan ya en estos programas de voluntariado corporativo, contribuyendo a acercar herramientas y conocimientos que ayuden a las personas a entender mejor su dinero, tomar decisiones con mayor seguridad y construir una relación más sana con sus finanzas. Además, en iniciativas como CREA o Gen-U, estos programas impulsan la empleabilidad y el emprendimiento de colectivos vulnerables, favoreciendo su prosperidad a largo plazo.