A continuación, se celebró una mesa redonda que contó con la participación de Alfonso Sánchez Vicente, consejero delegado de EMT Madrid; Albino Pérez, director de Sostenibilidad, Energía e Innovación de Grupo Ruiz; Francisco Casas, CEO de emovili; y May López, directora de desarrollo de Empresas por la Movilidad Sostenible.
De desplegar infraestructura a conseguir que funcione
El desafío de la movilidad sostenible no pasa únicamente por aumentar el número de vehículos eléctricos o instalar nuevos puntos de recarga. También exige acompasar el desarrollo de la infraestructura energética, la planificación urbana, la evolución de las flotas y la capacidad de empresas y administraciones para ejecutar los proyectos.
El indicador global de electromovilidad elaborado por ANFAC sitúa actualmente a España en 26,9 puntos sobre 100, frente a los 40,1 puntos de media europea. Aunque el indicador nacional continúa en crecimiento, la distancia respecto al promedio europeo también se ha ampliado durante el último trimestre.
Madrid constituye uno de los escenarios donde esta transformación ya toma escala. EMT Madrid incorporará 120 nuevos autobuses 100% eléctricos entre 2026 y el primer semestre de 2027, con los que la flota eléctrica de la capital superará el 25%. Además, la compañía municipal ha licitado por 134,3 millones de euros el nuevo Centro de Operaciones de La Elipa, que tendrá capacidad para albergar 318 autobuses eléctricos.
En este contexto, Alfonso Sánchez Vicente, consejero delegado de EMT Madrid, puso el foco en que “Electrificar el transporte público a gran escala es uno de los grandes retos de la movilidad urbana y de EMT en particular: requiere transformar infraestructuras, redes y operaciones para hacer posible una movilidad más limpia, eficiente y preparada para el futuro”.
Una transición que necesita a toda la cadena de valor
La transformación de la movilidad implica a administraciones públicas, operadores de transporte, compañías energéticas, instaladores de puntos de recarga, fabricantes y empresas usuarias. Durante el encuentro, los participantes han abordado la necesidad de avanzar de forma coordinada entre estos distintos actores y de integrar movilidad, energía, infraestructura e innovación.
Albino Pérez, director de Sostenibilidad, Energía e Innovación de Grupo Ruiz, destacó que “en Grupo Ruiz llevamos años de transformación de nuestra flota: hoy contamos con un 86% de vehículos sostenibles entre GNC, eléctricos e híbridos. Pero esa transición energética debe ir acompañada de innovación y de un marco regulatorio que evolucione al mismo ritmo que la tecnología. Necesitamos apoyo de una red de infraestructura sólida para poder garantizar una movilidad eficiente y sostenible. Además, el desarrollo de nuevas fuentes de energía como el biometano, en nuestro caso obtenido a partir de la valorización de residuos locales, es una pieza clave de esa diversificación energética y de la economía circular local. Para seguir este avance, la financiación de estos proyectos es fundamental para acompañar este cambio, así como la puesta en valor de la innovación por parte de la Administración Pública”.
El despliegue de puntos de recarga constituye otra de las piezas fundamentales de esta transición. Más allá de aumentar su número, el debate pasa también por acelerar su puesta en funcionamiento, garantizar su disponibilidad y conectar el crecimiento de la red con las necesidades reales de vehículos particulares, empresas y flotas.
Francisco Casas, CEO de emovili, explicó que “el despliegue de la movilidad eléctrica exige planificar conjuntamente los vehículos, la recarga y la energía que necesitan. En emovili acompañamos a particulares y empresas desde el asesoramiento y la instalación hasta la puesta en marcha y el mantenimiento. Nuestro objetivo es que el usuario sepa dónde va a cargar y cuente con una solución fiable en su día a día". Asimismo, señaló que "para acelerar la inversión necesitamos trámites más sencillos, mayor previsibilidad en los plazos de conexión y financiación adaptada a la puesta en servicio de los proyectos. El éxito debe medirse también por la disponibilidad de los puntos de recarga y por la confianza que generan en quienes los utilizan”.
Casas también valoró que "es una buena noticia que se permita invertir 17.900 millones de euros adicionales hasta 2030 en las redes eléctricas de transporte y distribución. Aunque esta inversión no se destina directamente a instalar cargadores, reforzar la red permite disponer de mayor capacidad para atender nuevas necesidades de potencia y conectar más puntos de recarga. Es un paso que puede facilitar el despliegue de la infraestructura necesaria para seguir el avance en movilidad eléctrica".
Desde una perspectiva transversal del sector, May López, directora de desarrollo de Empresas por la Movilidad Sostenible, apuntó que “en el primer semestre 2026 el eléctrico duplicó en ventas al diésel por primera vez. Pero España sigue al 15% del objetivo PNIEC 2030, con una brecha territorial de 10 veces entre regiones y plazos de conexión a red que triplican los de países vecinos —260 M€ en pérdidas—. La Ley de Movilidad Sostenible impulsa, pero sus incentivos aún no operan. Por ello la seguridad jurídica, innovación, financiación y colaboración son estrategias para seguir el avance de forma eficiente.”
La movilidad sostenible ya no es solo un reto tecnológico, sino de coordinación
El encuentro ha concluido con la idea compartida de que la tecnología para electrificar el transporte ya está disponible y que el reto ahora es coordinar red eléctrica, infraestructura, regulación y financiación para que los proyectos entren en servicio a tiempo. Las personas ponentes coincidieron en tres conclusiones principales: