Tomando como referencia la experiencia alemana, las compañías consideran que extender este modelo al resto del continente requerirá una actuación coordinada de los gobiernos nacionales y de la Comisión Europea, con el objetivo de reforzar la competitividad y resiliencia energética a largo plazo.
El hidrógeno, complemento estratégico de la electrificación
Los socios participantes comparten la visión de que el hidrógeno está llamado a desempeñar un papel clave junto con la movilidad eléctrica a batería para alcanzar los objetivos europeos de descarbonización. Esta tecnología resulta especialmente adecuada para operaciones de transporte pesado que requieren largas autonomías, altas capacidades de carga, repostajes rápidos y una elevada flexibilidad operativa, ámbitos en los que la electrificación convencional presenta mayores desafíos.
En este contexto, Bosch contribuirá con componentes clave para vehículos alimentados con hidrógeno gaseoso, respaldados por más de 30 millones de kilómetros de experiencia acumulada en carretera, además de nuevas soluciones de repostaje para hidrógeno gaseoso y líquido.
Daimler Truck ya ha acumulado cerca de 600 000 kilómetros de operación con camiones de pila de combustible en condiciones reales. Como siguiente paso, prevé incorporar a partir de finales de este año una primera serie de 100 camiones de pila de combustible de nueva generación en las operaciones de sus clientes. Paralelamente, la compañía prepara el lanzamiento comercial de sus primeros camiones equipados con motores de combustión de hidrógeno para el próximo año y prevé invertir varios cientos de millones de euros en esta tecnología antes de que finalice la década.
Por su parte, Volvo Group continúa desarrollando su cartera de soluciones de hidrógeno, apostando tanto por vehículos de pila de combustible como por motores de combustión alimentados por hidrógeno con vistas a su despliegue comercial en torno a 2030. Toyota participará como socio tecnológico, aportando más de tres décadas de experiencia en el desarrollo y suministro de sistemas de pila de combustible.
Avances en suministro e infraestructuras
En el ámbito energético, Volvo Group y Daimler Truck trabajan estrechamente con compañías especializadas como Air Liquide, TotalEnergies y MB Energy, así como con operadores de estaciones de servicio como TEAL Mobility, empresa participada al 50% por TotalEnergies y Air Liquide.
Estas compañías están impulsando inversiones destinadas a ampliar tanto las cadenas de suministro de hidrógeno líquido como gaseoso. Su objetivo es desarrollar estaciones de repostaje de gran capacidad y rendimiento, que sean capaces de atender hasta 100 camiones al día. Además, el desarrollo de estas infraestructuras se apoyará en el crecimiento de la producción europea de hidrógeno renovable, impulsada por la aplicación de la directiva europea RED III.
Tres palancas para lograr la competitividad frente al diésel
Los promotores de esta iniciativa destacan que alcanzar unos costes operativos competitivos frente al diésel será fundamental para la adopción masiva del hidrógeno por parte de las flotas de transporte. Para ello, identifican tres factores clave:
Una demanda creciente del sector logístico
El mercado ya está mostrando señales claras de interés. Las solicitudes presentadas recientemente dentro del programa de financiación alemán NOW han superado ampliamente las expectativas iniciales, con más de 70 estaciones de repostaje de alta capacidad y alrededor de 800 camiones pesados incluidos en las propuestas presentadas por empresas industriales. Estos datos confirman la creciente demanda de soluciones de transporte basadas en hidrógeno por parte del sector logístico.
Una llamada de acción para Europa
Aunque Alemania sirve actualmente como banco de pruebas y punto de partida para este modelo, las empresas participantes consideran imprescindible extender esta estrategia al conjunto del continente. Para ello, solicitan el apoyo coordinado de los gobiernos nacionales y de la Comisión Europea a través de medidas como:
Según los socios de la iniciativa, la combinación de ejecución industrial, colaboración público-privada y un marco regulatorio estable constituye la base necesaria para acelerar el transporte de mercancías libre de emisiones, reforzar la competitividad industrial europea, aumentar la seguridad energética y generar nuevas oportunidades de empleo, al tiempo que se reducen las emisiones asociadas al transporte pesado.