Estas son algunas de las conclusiones de Sustainability in Action 2026 (Sostenibilidad en acción 2026), un nuevo informe de Sweep y Capgemini que encuestó a 1.000 altos ejecutivos en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, la región DACH y los países nórdicos. El informe da continuidad al estudio realizado por ambas empresas en 2024, que evaluó la confianza empresarial en los datos de sostenibilidad, y los nuevos hallazgos revelan un descenso significativo en los últimos dos años.
"La sostenibilidad no ha salido de la agenda empresarial; de hecho, ocurre todo lo contrario", declaró Rachel Delacour, cofundadora y CEO de Sweep. "Existe un riesgo creciente para las empresas a medida que las alteraciones climáticas y las tensiones geopolíticas siguen afectando a las cadenas de suministro, los costes y las decisiones de inversión a un ritmo más rápido que el de los sistemas de datos creados para ayudar a gestionarlas", concluye.
A pesar de estos desafíos, las empresas siguen convencidas de la importancia comercial de la sostenibilidad. El 85% de los encuestados afirma que su empresa debe transformarse hacia una economía baja en carbono, y el 86% considera esa transición como una oportunidad de crecimiento en lugar de un freno.
Sin embargo, la calidad de los datos de sostenibilidad en los que se basan estas decisiones está empeorando. En 2024, más de la mitad (53%) de los encuestados afirmaba que sus datos carecían de la fiabilidad necesaria para fundamentar la estrategia empresarial, frente al 79% registrado este año.
Los resultados del informe llegan en un momento en que las empresas utilizan cada vez más los datos de sostenibilidad para tomar decisiones sobre costes, mitigación de riesgos, cadenas de suministro, compras y estrategia de inversión.
La IA ha surgido con rapidez como un recurso para respaldar estas decisiones de manera eficaz, haciendo que los datos sean más fiables, ejecutables y relevantes. Ocho de cada diez encuestados (79 %) afirman que la adopción de la IA ha aumentado la inversión en sostenibilidad, entre cuyos beneficios se incluyen un mayor acceso a la inversión, una mayor precisión y preparación para auditorías en los datos, y una reducción del tiempo dedicado a la recopilación y procesamiento de información.
"La resiliencia ya no consiste solo en gestionar el riesgo," afirmó Cyril Garcia, responsable global de Servicios de Sostenibilidad y Responsabilidad Corporativa, y miembro del Comité Ejecutivo del Grupo Capgemini. "Se trata de anticiparse a los riesgos y actuar con confianza. Disponer de datos fiables y conectados a lo largo de toda la cadena de valor es la base que permite a la IA mejorar el rendimiento de la cadena de suministro, impulsar los resultados de sostenibilidad y crear una ventaja competitiva duradera para las organizaciones", señala.
"Los líderes empresariales están bajo presión para responder a las cuantiosas pérdidas financieras provocadas por los cambios geopolíticos, los fenómenos meteorológicos extremos y las condiciones económicas inciertas," añade Delacour. "Los datos de sostenibilidad son la respuesta a todo ello, ya que ofrecen información valiosa sobre dónde están impactando estos riesgos en la empresa, cuánto les están costando y dónde se debe actuar primero", afirma.
El informe concluye que las empresas capaces de consolidar una infraestructura de datos integrada estarán mejor posicionadas para gestionar las alteraciones climáticas, cumplir con los requisitos de divulgación y transformar la sostenibilidad, pasando de ser una obligación de reporte a convertirse en una fuente de resiliencia empresarial.