El estudio muestra que el 74% de los consumidores considera importantes los temas relacionados con la sostenibilidad. Sin embargo, únicamente el 37% afirma que le resulta fácil mantener un estilo de vida sostenible, una diferencia que evidencia las dificultades que todavía encuentran los ciudadanos para trasladar esa inquietud en su día a día.
En este escenario, las acciones sostenibles más extendidas combinan cada vez más el beneficio ambiental con el ahorro económico. El 97% procura reducir el desperdicio alimentario y comprar solo lo necesario, una práctica motivada principalmente por el cuidado del planeta (43%), aunque también por el ahorro (54%). También el 94% reduce el consumo de agua y energía y el 93% separa y recicla los residuos, mientras que el 92% apuesta por electrodomésticos más eficientes y el 90% utiliza envases fabricados con materiales reciclados o reciclables. El estudio concluye que, frente a ediciones anteriores, el componente económico gana protagonismo en muchas de estas decisiones sin desplazar la preocupación ambiental.
El envase, un factor decisivo en la compra
Los resultados del barómetro confirman que el envase desempeña un papel cada vez más relevante en las decisiones de compra. Siete de cada diez consumidores reconocen que el tipo de envase influye en su elección y un 40% asegura haber dejado de comprar algún producto porque consideraba que su envase no era sostenible. Además, otro 33% reconoce haberlo valorado en alguna ocasión. En este sentido, esta percepción también se refleja en sus hábitos de consumo pues, el 87% afirma comprar productos con menos envases.
Los consumidores reclaman soluciones diversas y una mejor información
El estudio también refleja que el consumidor espera que las empresas impulsen distintas iniciativas para mejorar la sostenibilidad de los envases. Entre las principales demandas figuran el uso de envases de un solo material fácilmente reciclables, una prioridad para el 77% de los encuestados, así como ofrecer información clara sobre cómo reciclar los productos (80%) y reducir los envases siempre que sea posible (78%). Además, el 77% considera importante poder disponer de más información accesible en el envase.
Al mismo tiempo, el 75% estaría dispuesto a cambiar de formato si ello contribuye a disminuir significativamente los residuos. No obstante, los consumidores también reconocen la función que desempeña el envase. Mientras el 80% considera que existen embalajes innecesarios, el 67% cree que los productos deben estar correctamente protegidos para garantizar la seguridad alimentaria y el 58% quiere adquirir productos que lleguen en perfecto estado gracias a un embalaje adecuado.
El barómetro concluye que la sostenibilidad continúa siendo un factor competitivo para las marcas, aunque el precio condiciona cada vez más las decisiones de compra. El 42% de los consumidores afirma haber dejado de comprar productos de marcas que considera poco sostenibles y un 26% asegura preferir marcas sostenibles siempre que mantengan un precio equivalente. Sin embargo, el 25% de los consumidores considera que las empresas están haciendo suficientes esfuerzos para mejorar la sostenibilidad de sus envases.