Desde su creación en 2017, el programa se ha consolidado como una iniciativa de referencia en la promoción de la igualdad de oportunidades y la integración social. En estos diez años, 149 mujeres víctimas de violencia han participado en el programa acompañadas por 148 mentoras voluntarias de Banco Santander. Gracias a este proceso de mentoring, 121 mujeres han logrado acceder al mercado laboral, alcanzando un 83 % de inserción laboral. Una década en la que el acompañamiento, el compromiso y la colaboración entre empresa y entidad social han demostrado que el empleo puede convertirse en el punto de partida de una nueva vida.
Principales resultados de la X edición
Un impacto que va más allá de la inserción laboral
El objetivo de “De Mujer a Mujer” no es únicamente facilitar el acceso al empleo. El programa busca fortalecer la autoestima, la confianza y la autonomía de mujeres que han atravesado situaciones de gran vulnerabilidad, proporcionándoles herramientas para construir un futuro estable para ellas y sus familias. A través de sesiones individuales de mentoring, talleres especializados, simulaciones de entrevistas y encuentros con profesionales, las participantes han podido reforzar sus capacidades y ampliar su red de apoyo, elementos clave para afrontar con éxito su incorporación al mercado laboral.
“La X edición de De Mujer a Mujer representa un hito muy especial para Santander y reafirma nuestro compromiso con la inclusión, la empleabilidad y la igualdad de oportunidades. Nuestra colaboración con Fundación Integra demuestra cómo el voluntariado corporativo puede generar un impacto real en la vida de las personas y contribuir, desde el empleo, a una sociedad más justa, inclusiva e igualitaria. Tras diez ediciones, el programa se consolida como una iniciativa capaz de abrir nuevas oportunidades de futuro para mujeres que han atravesado situaciones de especial vulnerabilidad”, señala Cecila Iñiguez, Directora Global de Cultura de Banco Santander.
"El empleo es una herramienta clave para que las mujeres que han sufrido violencia recuperen su autonomía, confianza y oportunidades de futuro. Gracias al compromiso de las voluntarias de Banco Santander, este programa demuestra que la colaboración entre empresa y entidad social puede transformar vidas y abrir nuevas oportunidades laborales”, destaca Ana Muñoz de Dios, directora general de Fundación Integra.
El valor del voluntariado corporativo como motor de transformación social
Uno de los pilares fundamentales del programa es la implicación de las profesionales voluntarias de Banco Santander, que han puesto su experiencia y talento al servicio de quienes más lo necesitan. Su papel ha sido clave para acompañar a las participantes en la definición de objetivos profesionales realistas, el desarrollo de nuevas competencias y la recuperación de la confianza necesaria para afrontar nuevos retos laborales. Esta colaboración demuestra cómo el voluntariado corporativo puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación social, generando un impacto positivo tanto en las personas participantes como en las propias profesionales que ejercen como mentoras.
Un modelo de éxito respaldado por los resultados
Los resultados acumulados del programa reflejan su impacto y eficacia:
Estos resultados ponen de manifiesto que el empleo continúa siendo una de las herramientas más eficaces para romper ciclos de exclusión, recuperar la independencia económica y favorecer procesos de recuperación personal sostenibles en el tiempo.
Compromiso compartido con la igualdad de oportunidades
Con la finalización de esta décima edición, Banco Santander y Fundación Integra reafirman su compromiso con la igualdad de oportunidades, la integración social y el empleo como motor de cambio. La colaboración entre empresas y entidades sociales sigue demostrando que, cuando se unen propósito, talento y compromiso, es posible generar oportunidades que transforman vidas y contribuyen a construir una sociedad más justa, inclusiva e igualitaria.