Estas cifras suponen un año histórico para la entidad tanto en la gestión y tratamiento de ropa donada como en la generación de empleo social destinado a personas en riesgo de exclusión social, como migrantes, mujeres víctimas de violencia de género, personas con discapacidad, etc.
Ese balance positivo de Koopera también se refleja en el crecimiento de los contenedores, que ascendieron a más de 2.280 distribuidos en 458 municipios. Esto significa que cada 7 contenedores crean un empleo de inserción y que cada prenda gestionada genera algo más de un minuto de trabajo en Koopera.
Impacto ambiental
Además del impacto social a través de la creación de empleos de inserción, también es destacable los beneficios positivos del modelo de Koopera para el medio ambiente. En 2025, la entidad social logró evitar la emisión de 261.700 toneladas de CO₂ a la atmósfera —equivalente a la retirada de más de 87.200 coches de la circulación— y reducir el consumo de 104 millones de metros cúbicos de agua, una cifra similar al abastecimiento de más de 889.500 hogares o al llenado de 41.600 piscinas olímpicas.
La apuesta por la reutilización textil también tuvo un fuerte reflejo en las tiendas Koopera Store. En 2025, esta red de 37 tiendas vendió millones de prendas, lo que refleja un mayor compromiso de los ciudadanos por un consumo más responsable, accesible y sostenible. La actividad de las tiendas de Koopera también incluye casi 10.300 entregas sociales de ropa a personas y familias con necesidades, ascendiendo acerca de 59.000 prendas distribuidas a estos grupos vulnerables.
El modelo social de recogida y tratamiento de Koopera permite la máxima optimización de la ropa donada. Gracias a ello, aproximadamente el 50% (47,19%) de las prendas ha logrado una segunda vida en 2025, mientras que el 28,64% se destinó a reciclaje y el 24,17% a la valorización energética, evitando, un año más, que ninguna prenda recogida termine en el vertedero como residuo.
"2025 ha sido uno de los más intensos para Koopera, al gestionar casi 20.000 toneladas textiles, crecer un 106% y generar casi 350 puestos de inserción. La implantación de un modelo de recogida y tratamiento textil que combine objetivos sociales y sostenibles no solo confirma la eficacia de nuestro sistema, sino la necesidad de continuar integrándolo en los planes de residuos locales, siendo una herramienta efectiva para reducir residuos, ahorrar recursos naturales y, sobre todo, crear oportunidades locales de empleo inclusivo a personas en situación de vulnerabilidad", señala Mariluz Ferro, Directora General de Koopera.
Sobre el proyecto de Real Decreto que regula la gestión de los residuos textiles y está ahora en valoración por parte de la Unión Europea, Ferro señala que "supone un cambio en la orientación social de esta actividad, que las entidades desarrollamos desde hace décadas. El futuro SCRAP textil no debería limitarse a criterios de eficiencia económica o capacidad financiera: deben incorporar resultados ambientales, aumentando la reutilización, y sociales. Por ello, es necesario que en los procesos de contratación se asegure una reserva para empresas de inserción y centros especiales de empleo".
Por territorios
La actividad de Koopera en los distintos territorios también ha experimentado un fuerte crecimiento, especialmente en Euskadi, con más de 8.900 toneladas recogidas, un 10,6% más que en 2024, creando 182 puestos de trabajo de inserción. En la actualidad, la entidad tiene 1.100 contenedores, presentes en 200 municipios vascos. Además, las 20 tiendas de Koopera Store en el territorio han permitido dar una segunda vida a 1,85 millones de prendas.
En la Comunidad Valenciana, Koopera tiene 766 contenedores en 171 municipios, lo que ha determinado la recogida de casi 5.000 toneladas de textil, un 11% más que en 2024, impulsando la creación de 93 empleos destinados a personas en riesgo de exclusión social. Igualmente, la intensa actividad de las 9 Koopera Store han logrado poner a la venta miles de prendas.
Otras regiones españolas donde Koopera está presente (Asturias, Teruel y Almería) también han tenido un incremento de la actividad, aumentando tanto en las prendas gestionadas y evitando que acaben en el vertedero, como en materia de empleo. Asimismo, las tiendas 8 de estos territorios también se han consolidado como referente de consumo textil sostenible.