El informe llega en un momento crítico para el desarrollo sostenible, ya que a menos de cuatro años de que finalice la Agenda 2030, las previsiones indican que sólo el 16% de las metas globales se alcanzarán en plazo. Pese a que la gran mayoría de los Estados miembros de la ONU mantiene su compromiso con la Agenda, un pequeño número de países se ha empezado a cuestionar abiertamente el paradigma del desarrollo sostenible y el papel de las instituciones multilaterales que lo sostienen.
España consolida su posición, aunque con margen de mejora
España obtiene una puntuación de 81,2 sobre 100 en el Índice ODS 2026, en línea con el 81,0 del informe anterior, y ocupa el puesto 16 de los 169 países evaluados. El país refuerza su perfil como referente regional en el Índice de Spillover Internacional, donde se sitúa por encima de la media de la OCDE (67,7), reflejo de que su modelo de consumo y producción genera menos impactos negativos sobre otros países que el promedio de su entorno, aunque con un leve descenso de su calificación (de 69,6 a 68,4 puntos). En paralelo, el gasto en I+D también progresa y avanza del 1,4% al 1,5% del PIB.
El informe señala, no obstante, algunos ámbitos donde España debe redoblar esfuerzos, como la cuota de energías renovables, que retrocede del 19,0% al 18,2% del consumo final, o los índices de libertad de prensa y percepción de la corrupción, que registran ligeros descensos. Se trata de desafíos que España comparte con buena parte de los países mejor posicionados en el ranking, que según SDSN siguen enfrentando sus mayores desafíos en el ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles), el ODS 12 (Consumo y producción responsables), el ODS 13 (Acción por el clima), el ODS 14 (Vida submarina) y el ODS 15 (Vida de los ecosistemas terrestres).
Estíbaliz Sáez de Cámara Oleaga, presidenta de REDS-SDSN Spain, ha declarado: "España consolida un año más su posición entre los países más avanzados en materia de desarrollo sostenible, pero no basta con ocupar posiciones de liderazgo: el verdadero reto es ejercer ese liderazgo generando un impacto positivo real en la sociedad. Estamos en un momento decisivo que exige pasar de la evaluación a la acción, acelerar la implementación y traducir los compromisos en resultados concretos y efectos medibles. Las múltiples transiciones a las que nos enfrentamos requieren inversión sostenida, planificación a largo plazo y una respuesta coordinada entre todos los niveles de gobierno y sectores. El desarrollo sostenible es urgente. Desde REDS-SDSN Spain seguiremos trabajando para impulsar su integración efectiva en las políticas públicas, la sociedad civil y el sector privado."
Ocho prioridades para acelerar la implementación
El informe global identifica ocho prioridades para las próximas décadas de desarrollo sostenible, entre las que destacan: