El incendio, que afectó a miles de hectáreas y tuvo un importante impacto ambiental, social y económico, provocó una pérdida significativa de biodiversidad, la degradación del suelo y un aumento del riesgo de erosión y desertificación, además de generar elevadas emisiones de CO₂ a la atmósfera. Este proyecto se enmarca dentro de la iniciativa Energía con vida con la que Naturgy quiere dar respuesta directa a la emergencia ambiental sufrida en el territorio, con el objetivo de restaurar el equilibrio ecológico y contribuir a la recuperación de los ecosistemas afectados.
La actuación contempla la restauración de una superficie aproximada de 10 hectáreas mediante la plantación de especies forestales autóctonas, como pino resinero, roble melojo, encina, madroño o peral silvestre, seleccionadas por su adaptación al entorno y su papel clave en la estabilización del suelo, la mejora de la infiltración de agua y la regeneración del ecosistema.
Asimismo, el proyecto incorpora especies aromáticas y melíferas, como lavanda, romero y tomillo, que favorecen la presencia de polinizadores y abren oportunidades de desarrollo rural vinculadas a actividades como la apicultura, los aceites esenciales o el agroturismo, contribuyendo a reforzar los servicios ecosistémicos del territorio.
“La restauración de los ecosistemas dañados y la protección de la biodiversidad son ejes clave de nuestra estrategia ambiental. Con el Bosque Naturgy en Ladrillar damos un paso más en nuestro compromiso con una transición energética que sea también regenerativa y alineada con los territorios”, ha señalado Nieves Cifuentes, responsable corporativa de Medio ambiente de Naturgy. “En Naturgy entendemos que la transición energética debe ser también una transición ambiental y social. Proyectos como este reflejan nuestra voluntad de contribuir activamente a la recuperación de los ecosistemas y al bienestar de las comunidades locales”, ha incidido.
Restauración ambiental y protección de la biodiversidad
El proyecto se desarrolla con la colaboración de Grupo Sylvestris, empresa especializada en soluciones basadas en la naturaleza, en el Monte de Utilidad Pública nº 8 ‘Comunal del Valle de Riomalo’, dentro de la Red Natura 2000, en la ZEC “Las Hurdes” y la ZEPA “Hurdes”, enclaves de alto valor ecológico que albergan especies protegidas como el buitre negro, la cigüeña negra o el halcón abejero, así como hábitats de interés comunitario y prioritario.
El Bosque Naturgy en Ladrillar permitirá la absorción estimada de aproximadamente 3.500 toneladas de CO₂ durante un periodo de permanencia de 50 años. El proyecto será registrado en la Oficina Española de Cambio Climático, contribuyendo a los objetivos nacionales de descarbonización y neutralidad climática.
Esta iniciativa se enmarca en el compromiso global de Naturgy con la sostenibilidad, la acción climática y la restauración del capital natural. La compañía integra la biodiversidad en el diseño y desarrollo de sus proyectos, impulsando actuaciones orientadas a la prevención, reducción y compensación de impactos ambientales, con el objetivo de avanzar hacia la no pérdida neta de biodiversidad y generar un impacto positivo y duradero en los territorios en los que opera.
Impacto social y desarrollo local
Además de su dimensión ambiental, el Bosque Naturgy en Ladrillar integra un importante componente social, priorizando la contratación de personas en situación de vulnerabilidad y promoviendo acciones de formación y capacitación. Hasta abril de 2026, la obra en su conjunto, en la que se encuentra ubicado el Bosque Naturgy, ha involucrado a 44 trabajadores y ha acumulado 88 horas de formación, reforzando la empleabilidad y el arraigo de la iniciativa en el territorio.
El impacto socioeconómico del proyecto se refleja también en el destino del gasto asociado a la actuación, ya que más del 70% de la inversión permanece en el ámbito local, apoyando a empresas y servicios de la zona y contribuyendo a la dinamización de la economía rural y al impulso del empleo verde.