El estudio, desarrollado con el apoyo del Ministerio de Industria y Turismo, la ejecución técnica de Inèdit y la dirección de arte y diseño de Join Studio y Esiete, analiza una muestra de 93 empresas medianas y grandes de sectores estratégicos de la industria manufacturera española, seleccionadas por ser referentes en la aplicación y comunicación de estrategias de ecoinnovación. Estas estrategias se abordan desde tres niveles (producto, procesos productivos y servicios), todos ellos orientados a reducir la huella ambiental. En este contexto, el 88% de las empresas analizadas ha integrado iniciativas ambientales en el diseño de producto, el 98% lo ha hecho en sus procesos de fabricación, y el 27% lo ha hecho en sus estrategias en servicios.
Salvi Plaja, presidente de la ADI-FAD, comenta: "Si entendemos el diseño como una disciplina orientada a mejorar la vida de las personas, la sostenibilidad ya no puede considerarse un añadido, sino una condición inseparable del propio proyecto. Muchas empresas están demostrando que pueden incorporar esta mirada con ambición allí donde tienen margen de actuación: en el producto, en los materiales y en sus propios procesos productivos. En cierta manera, el diseño y la industria ya han avanzado de forma significativa en aquello que podían transformar desde dentro. Pero la circularidad nos sitúa ante un reto de otra escala: para cerrar el círculo, no basta con diseñar y fabricar mejor; también hay que desarrollar, madurar y hacer más eficientes todas las estructuras que actúan al otro lado del ciclo de vida. Desde el diseño tenemos una gran cultura de fabricación: sabemos cómo se hacen las cosas o, como mínimo, sabemos a quién preguntar. En cambio, todavía no hemos desarrollado una cultura equivalente de 'desfabricación': cómo desmontar, recuperar, clasificar y reintroducir valor en lo que ya existe. Esa industria inversa apenas está empezando a construirse, y por eso el próximo salto de la ecoinnovación tendrá que ser necesariamente colectivo".
Aun tratándose de una muestra avanzada, estos datos abren un horizonte de oportunidad para que más empresas transformen su manera de generar valor, impulsadas, a su vez, por una legislación ambiental cada vez más exigente.
Cataluña, la Comunidad Valenciana y el País Vasco concentran más del 70% de la base ecoinnovadora
En términos geográficos, Cataluña, la Comunidad Valenciana y el País Vasco, comunidades tradicionalmente con un gran peso industrial, lideran la adopción de prácticas sostenibles, concentrando más del 70% de la base industrial ecoinnovadora del país.
Por sectores, el de la fabricación de material y equipo eléctrico, el de la madera y el corcho, la metalurgia y los plásticos lideran la innovación en sostenibilidad. Estas industrias se distinguen por adoptar de manera avanzada medidas tanto en procesos de producción como en diseño de producto, enfocándose en mejorar la eficiencia, reducir residuos y seleccionar materiales de bajo impacto. Contrariamente, sectores con una larga tradición industrial, como la automoción y los productos minerales no metálicos, avanzan a un ritmo más moderado, limitándose a optimizar operaciones, digitalizar procesos y reducir residuos, sin abordar cambios profundos en sus modelos de negocio o diseño de producto.
Casos de éxito nacidos en España
A partir del mapeado de las 93 empresas analizadas, se han seleccionado 15 empresas ejemplares que destacan por integrar de forma avanzada estrategias de ecoinnovación en sus actividades. La selección se realizó con el objetivo de asegurar una representación equilibrada de los distintos sectores industriales estudiados, así como de reflejar una amplia diversidad de enfoques, desde intervenciones centradas en el diseño de producto hasta transformaciones en procesos productivos y modelos de negocio circulares. Las 15 empresas son: Arcos Hermanos, BSH Electrodomésticos España, Circontrol, Copreci, Cosentino, Doga, Escofet 1886, Finsa, Gandia Blasco, Girbau, Lamp, Lékué, Marset, Ribawood y SteelCase.
Cada uno de estos casos fue analizado en profundidad a través de entrevistas directas con los equipos técnicos de las empresas y una revisión documental complementaria, que permitió validar la información aportada y contextualizarla dentro de su cadena de valor.
La descarbonización como motor del cambio en la industria española
La eficiencia energética y la reducción de emisiones marcan la agenda de la industria española, en línea con los objetivos de descarbonización para 2050. En este contexto, el 75% de las empresas analizadas ha incorporado tecnologías más sostenibles y energías renovables en sus procesos de fabricación, mientras que el 58% apuesta por la digitalización y la robotización para mejorar la eficiencia y la flexibilidad productiva.
Este impulso confirma que la ecoinnovación se está consolidando principalmente en el ámbito de los procesos, con avances claros en eficiencia energética y digitalización y, en menor medida, en la reducción de residuos. Paralelamente, el diseño de producto con criterios ambientales empieza a ganar protagonismo, especialmente en sectores intensivos en materiales como el del mueble, el eléctrico o el de productos minerales.
Se dibuja así un patrón reconocible: los sectores intensivos en materiales aplican más medidas de diseño; los sectores tecnológicos avanzan en servicios; y los sectores tradicionales siguen focalizados en los procesos. Sin embargo, los modelos de negocio sostenibles aún evolucionan de forma fragmentaria, y solo algunos sectores, como el eléctrico y el del mueble, avanzan hacia enfoques circulares, por lo que todavía son pocas las empresas que logran una visión integrada que conecte diseño, procesos y modelo de negocio.
En este contexto, la ADI-FAD advierte que para que la sostenibilidad se convierta en un motor real para generar valor y fomentar la competitividad, la clave reside en integrar la ecoinnovación en la estrategia de negocio, optimizar procesos con visión circular, digitalizar la producción y empoderar a toda la organización en este proceso.