Según datos de ENCORE!, empresa especializada en fabricación, lavado y gestión de sistemas de reutilización para grandes eventos y certificada con UNE-EN 13429:2005 por AIMPLAS, en 2025 se reacondicionaron cerca de 2.500.000 vasos, copas y chupitos lavados en más de 150 eventos en España y Portugal. Este volumen evitó más de 50 toneladas de residuos al mantener este material en el circuito reutilizable.
"Lavar un vaso reutilizable no es un proceso sencillo, especialmente a gran escala. Es clave contar con expertos que gestionen todo el proceso y garanticen un secado perfecto, esencial para su reutilización. ENCORE! cuenta con maquinaria específica para ello. Hace unos años era prácticamente imposible; hoy ya es una realidad", explica Teddy Sant, operations & commercial director de la firma.
El lavado deja de ser una fase posterior o solo sanitaria para convertirse en un elemento estructural que sostiene el flujo del stock con trazabilidad, control y capacidad de respuesta.
Procesos como el recuento, la clasificación, la separación de piezas dañadas, el control de calidad, el reacondicionamiento, el reembalaje y el almacenamiento permiten devolver los vasos al circuito en condiciones óptimas. Cuando el sistema funciona, mejora la escala y la previsibilidad; cuando no, aumentan la reposición, la complejidad logística y los costes.
Impacto operativo y financiero
El modelo reutilizable también cambia la forma de analizar el coste, incorporando variables como la vida útil, la tasa de recuperación, la rotación del activo y el coste por uso. Y es que, el lavado profesional resulta entre 2 y 3 veces más económico que fabricar vasos nuevos.
Esto reduce la dependencia de nueva producción, alarga la vida útil del stock y mejora su rendimiento. Cuando el circuito no está bien cerrado, aumentan no solo las necesidades de reposición, sino también los costes ocultos por pérdidas, retrasos y desorden operativo, además del impacto en la generación de residuos.
Del vaso puntual al activo reutilizable
El sector evoluciona hacia un modelo más flexible, con vasos genéricos, diseños por temporada o stocks vinculados a patrocinadores que circulan entre eventos. Cuanto mayor es la reutilización del mismo stock, mayor es su rendimiento operativo, económico y ambiental. Así, el vaso pasa de ser un elemento puntual para gestionarse como un activo. En este contexto, el lavado profesional no solo higieniza, sino que protege el valor del stock y permite una reutilización más eficiente.
Aplicación en el sector
ENCORE! trabaja con festivales como Sónar, Cruïlla, elrow o Monegros, y con recintos como Roig Arena, Estadi Olímpic Lluís Companys o Palau Sant Jordi, donde el lavado se consolida como base de la reutilización a gran escala. También ocurre con marcas como Estrella Damm o Superbock en Portugal, que pueden reutilizar un mismo stock en múltiples eventos, reduciendo producción y logística.
La compañía integra todo el proceso: recepción, clasificación, recuento, separación de piezas dañadas, lavado, control de calidad, y preparación para su reutilización y almacenamiento. "Las operativas mejor estructuradas ya alcanzan niveles de reutilización del 70%–80%, frente a una media del sector del 35% al 42%", afirma Hernán Augurusa, director de operaciones de ENCORE!