En esta edición, miles de personas, instituciones públicas, empresas y organizaciones se unieron en una acción colectiva que demuestra que el cambio es posible cuando actuamos juntas y juntos. En España, más de 400 ayuntamientos, más de 100 empresas y más de 100 organizaciones participan en este apagón simbólico, mientras que los grupos locales de WWF organizaron actividades en ciudades como Alicante, León, Barcelona, Bilbao, Guadalajara, Málaga y Sevilla.
Vivimos un momento de gran incertidumbre global, marcado por el avance de discursos negacionistas frente a la crisis climática. Por eso, desde WWF quieren poner el foco en la esperanza y el poder de la acción colectiva para impulsar cambios reales. A lo largo de este mes, la organización ha recordado avances clave de estas dos décadas: acuerdos climáticos internacionales, crecimiento de las energías renovables, reducción del uso del carbón, recuperación de especies y ampliación de espacios protegidos.
"Creemos firmemente que, incluso en contextos complejos, la acción conjunta tiene un impacto real. Como venimos defendiendo, cada paso cuenta y solo sumando esfuerzos podremos lograr el cambio político, económico y social que la naturaleza necesita", señalan desde la organización.
Este 20 aniversario refuerza ese mensaje. La Hora del Planeta es un símbolo de unidad global frente a la crisis climática y ambiental y una invitación a construir un futuro más justo y sostenible. Las decisiones que tomamos hoy marcarán el mundo del mañana.
En todo el territorio, cientos de ayuntamientos apagan monumentos emblemáticos como muestra de compromiso: la Torre del Oro, la Sagrada Familia, la Puerta de Alcalá, el Palacio Real, la Basílica del Pilar, las Casas Colgadas, la Torre de Hércules o el Teatro Arriaga. A nivel internacional, se suman iconos como la Torre Eiffel, el Coliseo, la Ópera de Sídney o la Puerta de Brandemburgo.
Además del apagón, impulsamos actividades para todos los públicos a través de los grupos sociales de WWF mosaicos de velas, paseos guiados, actividades educativas y culturales que conectan a la ciudadanía con la naturaleza.
La organización también cuenta con el apoyo de instituciones públicas y espacios culturales, reforzando la idea de que cada gesto cuenta para frenar la crisis climática.
La Hora del Planeta se amplifica gracias a la implicación de periodistas, divulgadores, medios y empresas. Más de un centenar de compañías colaboran en esta edición, contribuyendo a sensibilizar sobre la urgencia de actuar frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
El sábado, al apagar la luz, se enciende algo mucho más importante: el compromiso colectivo para proteger nuestro planeta.