En este contexto, Schwabe impulsa iniciativas que contribuyen a reducir el impacto del entorno digital. Con motivo del Día de la Limpieza Digital o "Digital Cleanup Day", la compañía ha fomentado la eliminación de GB innecesarios de información, reduciendo las emisiones de CO2 que estos producen. Este es un ejemplo de cómo pequeñas acciones pueden generar un impacto medible y positivo.
"Promover una cultura de responsabilidad digital y ambiental entre nuestros equipos significa que cada empleado comprende cómo sus decisiones, por pequeñas que parezcan, influyen en el consumo energético, en las emisiones de CO₂ y en el uso de recursos. Así, la sostenibilidad se convierte en una parte natural de nuestro trabajo diario y de nuestra forma de innovar", explica Montse Bibián, delegada de RSC y Sostenibilidad de Schwabe.
Más allá del entorno digital: acciones para una actividad cada vez más sostenible
Esta iniciativa se integra en una estrategia más amplia que incluye medidas como la electrificación de la flota de vehículos, la mejora de la eficiencia energética en las oficinas, la reducción del uso de papel mediante iniciativas internas de digitalización o el desarrollo de packs más sostenibles. En paralelo, la compañía calcula periódicamente su huella de carbono. En 2021 y 2022 se centró en los alcances 1 y 2, lo que le ha permitido observar la reducción de sus emisiones de CO₂ en un 43%, pasando de 14 a 8 toneladas de CO₂.
"Como compañía cuyo trabajo está profundamente vinculado a la naturaleza, somos especialmente conscientes de la importancia de preservarla. Seguiremos avanzando con objetivos claros y acciones concretas, en el entorno digital, en nuestros envases y en nuestras operaciones, para contribuir a una actividad cada vez más sostenible", concluye Bibián.