La compañía, que cuenta con la Certificación ISO 37001, sobre anticorrupción y antisoborno y que el año pasado fue reconocida por Ethisphere con la Compliance Leader Verification™ americana, consolida hoy su apuesta por la integridad empresarial, posicionando e integrando la cultura ética en sus decisiones corporativas y en el desarrollo de su actividad empresarial.
“En Ferrer, la ética y la responsabilidad representan un elemento crítico de nuestro propósito de utilizar nuestro negocio para luchar por la justicia social. Que Ethisphere nos incluya entre las 138 compañías más éticas del mundo refuerza nuestra convicción de que es esencial generar impacto social positivo desde la actividad empresarial. Este reconocimiento es, sobre todo, un reflejo del compromiso diario de todas las personas de Ferrer por impulsar una compañía guiada por la integridad, el respeto y la voluntad de contribuir a una sociedad más justa y sostenible”, ha destacado el CEO de Ferrer, Mario Rovirosa.
Por su parte, la Chief Legal, IP & Compliance Officer de Ferrer, Meritxell Casas, ha remarcado: “Este reconocimiento destaca una manera de actuar que define a Ferrer. Nuestra ética se refleja en cómo tomamos decisiones y en cómo nos relacionamos, con rigor, coherencia e integridad, más allá del cumplimiento normativo. Contamos con un sólido marco ético compartido por todas las personas de la compañía, que guía nuestra conducta interna y externa y refuerza una forma de hacer negocios basada en la responsabilidad y la transparencia”.
Proceso de evaluación
Para la elaboración del listado World’s Most Ethical Companies®, Ethisphere evalúa con su metodología Ethics Quotient® a las empresas candidatas a través de más de 240 evidencias documentadas sobre sus prácticas de integridad. Este análisis abarca pilares fundamentales como el gobierno corporativo, la dotación de recursos y estructura de los programas, la normativa interna, y las estrategias de formación y comunicación. También evalúa la gestión de riesgos y auditorías, los procesos de investigación y aplicación de medidas disciplinarias, la cultura ética, la gestión de riesgos de terceros y el compromiso con el impacto social y ambiental.
Posteriormente, estos datos son analizados detalladamente por un amplio panel de expertos, quienes examinan y contrastan la información de cada compañía candidata. Este exhaustivo proceso permite establecer un marco de referencia que define y unifica las mejores prácticas de ética y cumplimiento en organizaciones de todo el mundo y de todos los sectores.