El acuerdo forma parte de la estrategia climática de Microsoft para alcanzar la neutralidad en 2030 y eliminar de la atmósfera todas las emisiones generadas desde su fundación para 2050. La compañía utilizará acero producido con energía renovable y materiales reciclados en infraestructuras tecnológicas, centros de datos y equipos industriales, sustituyendo progresivamente el acero convencional por materiales con baja huella de carbono.
Stegra ha desarrollado una tecnología que permite fabricar acero con emisiones casi nulas mediante el uso de hidrógeno verde y electricidad procedente de fuentes renovables. Además, introduce por primera vez en el sector siderúrgico un sistema de certificados de atributos ambientales (EACs), que separa el valor ambiental del producto físico y permite a las empresas adquirir el “valor verde” del acero de forma trazable y verificable.
Según ambas compañías, este modelo puede acelerar la adopción global del acero sostenible y crear un nuevo estándar de transparencia en la cadena de valor industrial. “Estamos entusiasmados de asociarnos con Microsoft para demostrar que la descarbonización del acero es posible y necesaria”, señaló el consejero delegado de Stegra, Jonas Kleberg.
Con este acuerdo, Microsoft amplía su liderazgo en la transición hacia materiales de bajas emisiones y refuerza su compromiso con la descarbonización de los sectores industriales más difíciles de transformar. La colaboración con Stegra no solo impulsa la innovación tecnológica, sino que también marca un precedente para un nuevo mercado mundial de acero sostenible y competitivo.