El certificado emitido por AENOR avala ante el mercado y los grupos de interés de ABANCA la madurez y eficacia de sus mecanismos de gobernanza y control interno. La evaluación ha analizado de forma exhaustiva el grado de cumplimiento del banco en materia de buen gobierno a partir de indicadores y criterios relacionados con la composición y el funcionamiento del consejo de administración y de sus comisiones, la junta de accionistas, los sistemas de cumplimiento normativo o la transparencia. Como resultado de estas métricas, ABANCA ha obtenido el nivel de certificación más alto de la escala.
La obtención de la certificación IBGC de AENOR es fruto del esfuerzo y el empeño de ABANCA por cumplir, de forma voluntaria y proactiva, con las mejores prácticas internacionales en gestión y supervisión, unos estándares que, en gran parte, únicamente son exigibles o recomendables para las sociedades que cotizan en el mercado de valores.
Pese a no estar obligada, la entidad pública voluntariamente en sus informes de gestión, como buena práctica de transparencia, el grado de seguimiento de las recomendaciones del Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas, verificado por un experto independiente. Desde 2020, el banco cumple -total o parcialmente- con el 100% de las recomendaciones que le son aplicables, aún no siendo una entidad cotizada.