En el último año, la inversión se concentró en un menor número de rondas, pero de mayor tamaño, impulsadas por operaciones en fases de crecimiento y etapas
avanzadas. El cambio de tendencia refleja la maduración del ecosistema, que evoluciona desde la innovación temprana hacia el escalado.
A nivel sectorial, los materiales y productos químicos representaron la mayor cuota de inversión, concentrando aproximadamente el 39% del capital total desplegado. A su vez, la industria residual y de reciclaje y la gestión medioambiental registraron un fuerte crecimiento, mientras que el sector energético perdió peso en términos relativos, pese a la continuidad de la actividad en hidrógeno, almacenamiento en baterías y electrificación de
edificios.
Los transportes y la logística consolidaron su posición como uno de los pilares industriales clave para el mercado ibérico, mientras que el sector agroalimentario prevalece como la categoría de menor tamaño en términos absolutos.
Entre las operaciones más relevantes del año está la captación de 193.8 millones de euros de Multiverse para su tecnología de compresión de modelos de IA de gran tamaño o la de Gestcompost, líder en el tratamiento y la valorización de residuos orgánicos y biodegradable, de 122.3 millones de euros. Además, destaca la financiación de Xoople de
113.9 millones para impulsar la próxima generación de datos terrestres para alcanzar una comprensión sistemática de los cambios físicos en la superficie de la Tierra.
Cambio estructural en el foco de la inversión: de la innovación al despliegue
De acuerdo con los datos registrados por Cleantech for Iberia, el capital ha comenzado a orientarse de forma decidida hacia tecnologías industriales, vinculadas a infraestructuras y listas para escalar, como el almacenamiento energético, las redes, el hidrógeno, los materiales avanzados y la fabricación limpia.
Tras la consolidación experimentada en el último año, la Península Ibérica inicia 2026 impulsando su posicionamiento como hub estratégico de las tecnologías limpias para la transición energética europea. En este sentido, el informe anual de Cleantech for Iberia propone dos retos clave para el nuevo año:
Si bien es cierto que los objetivos fijados requieren el trabajo conjunto de España y Portugal, los retos de país son diferentes y ambos Estados deberán superar sus propios obstáculos nacionales para continuar la senda de crecimiento en 2026:
Con todo, Cleantech for Iberia cierra 2025 con un balance positivo en materia de
aceleración, consolidación y claridad estratégica e inicia 2026 con el proyecto de convertir el capital de la Península Ibérica en activos tangibles como fábricas, redes, plantas industriales e infraestructuras.