Como todos los sectores, el de la gestión del residuo textil sufrió los efectos de la pandemia de la COVID‑19 en 2020. Sin embargo, las actividades vinculadas a la reutilización y la segunda mano se recuperaron con celeridad de las consecuencias del confinamiento, hasta el punto de que 2021 marcó un punto de inflexión en el auge del consumo de la ropa de segunda mano: se consolidó como una alternativa exitosa a la moda fast fashion en un contexto de inflación, gracias a una mayor conciencia ambiental y de sostenibilidad.
Humana cerró 2020 con una plantilla de 550 personas. Desde entonces, la entidad de la economía social ha creado 224 puestos de trabajo directos hasta llegar a 794 empleados a cierre de 2025, un 44,4% más. En el último ejercicio, la plantilla de Humana ha crecido un 7,6% respecto a 2024, pese al cierre de la delegación de Galicia en el segundo semestre del año a causa de la reserva de mercado.
El 69% de la plantilla de Humana son mujeres. La media de edad de la plantilla es de 36 años y la antigüedad media, de 4,5 años.
“Estamos orgullosos de desempeñar un papel importante en la generación de empleo verde. Demuestra que la gestión profesional del residuo textil nos permite crear empleo verde de calidad y estable, pese a las dificultades del sector y la desventaja de las entidades sin reserva de mercado. Es un motor de crecimiento sostenible y de oportunidades laborales”, explica Rafael Mas, director de Proyectos y Relaciones Externas de la fundación.
Los ámbitos de actividad en los que se basa la generación de empleo en Humana son principalmente dos: el área de clasificación del residuo textil recogido (la entidad cuenta con dos plantas de preparación para la reutilización; el pasado mes de septiembre estrenó la planta de Leganés, uno de los centros de clasificación de ropa y calzado de segunda mano más grandes de España) y la red de tiendas.
57 tiendas en España
Humana es el primer operador de tiendas de moda de segunda mano en España por número de clientes. En 2025 contabilizó 7,6 millones de prendas vendidas y 2,8 millones de compradores en 57 puntos de venta, es un descenso del 0,6% y del 1,4% en relación al año anterior, respectivamente. “Hemos experimentado una ligera ralentización”, explica Mas, que añade: “A un cierto enfriamiento en el mercado del retail de segunda mano hay que añadir que grandes corporaciones y marcas están implantando líneas de negocio de segunda mano complementarias a su línea principal de moda de primera mano”.
Humana cerró 2025 con 57 establecimientos por 52 del ejercicio anterior y contempla 5 nuevas aperturas en ámbito nacional durante el ejercicio 2026. La primera será hoy viernes: abrirá un nuevo punto de venta en Granada. Será la segunda tienda Humana de ropa de segunda mano en la ciudad nazarí, la cuarta en Andalucía y la número 58 en España.
Los fondos generados con la red de tiendas permiten impulsar acciones sociales en España y proyectos de cooperación al desarrollo en países del Sur de la mano de contrapartes o socios locales, como programas de acción humanitaria, de formación de profesores de primaria, de agricultura sostenible o de lucha contra el VIH/SIDA o la tuberculosis.
Recogida de ropa
La recogida selectiva de residuo textil en los contenedores gestionados por Humana permitió recuperar 20.381 toneladas el año pasado en España (equivalente a 82,5 millones de prendas), lo que representa un aumento del 6,9% respecto al ejercicio anterior (19.074 toneladas).
“La recogida selectiva ha aumentado porque la ciudadanía está más concienciada respecto a la segunda vida de la ropa usada y porque hay más contenedores en la vía pública, dado que este servicio es obligatorio en todos los municipios desde el año pasado”, indica Mas.
“Sin embargo, la calidad de las prendas ha descendido respecto a la de años anteriores”, advierte, “porque la ropa que compra la ciudadanía es peor que antes, en general. Por eso, recogemos más prendas de la que los ciudadanos se desprenden, sí, pero la calidad ha caído. Ahí es donde el SCRAP debe jugar un papel fundamental, los gestores debemos estar acompañados en este proceso”.
El residuo textil (ropa, calzado, complementos y textil del hogar que ya no se utilizan) se deposita en los 5.000 contenedores ubicados en lugares de fácil acceso, que se vacían periódicamente (entre una y dos veces por semana, incluso tres si es temporada alta) para garantizar un buen servicio. Humana lo clasifica en sus plantas de Leganés (Madrid) y l’Ametlla del Vallès (Barcelona), bajo los principios de la jerarquía de residuos.
El 62% del textil gestionado por la entidad se reutiliza, el 29% se destina a reciclaje y el resto es impropio. De esta forma, más del 90% de la ropa de la que se deshace la ciudadanía y que recoge Humana tiene una segunda vida.
La gestión del textil usado contribuye a la lucha contra el cambio climático: por cada kg de ropa recuperada (y que no acaba en un vertedero para ser incinerado) se evita la emisión de 6,1 kg de CO2, según un estudio de la Federación Humana People to People. Las 20.381 toneladas recuperadas en España en 2025 evitaron la emisión de 124.326 toneladas de CO2.