Con más de dos décadas dedicadas a la sostenibilidad corporativa, Blasco es uno de los referentes más sólidos en el ámbito ESG en España y Europa. Su trayectoria incluye cargos de alta responsabilidad en KPMG International, donde lideró los servicios globales de sostenibilidad, y participación en grupos técnicos de la Comisión Europea sobre finanzas sostenibles. Desde 2019, dirige la estrategia global de sostenibilidad de ACCIONA, una compañía que se define como “business as unusual” y que ha hecho de la descarbonización, la circularidad y el impacto positivo sus ejes estratégicos. En su intervención en la mesa “Impulsar la transición sostenible”, Blasco comenzó con un dato que sacudió conciencias: en 2020, la masa antropogénica—todo lo construido por el ser humano— superó en peso a la masa biogénica—la generada por la naturaleza—. “Construimos más que la propia naturaleza. Eso nos obliga a repensar cómo y para qué lo hacemos”, advirtió, marcando el tono de una reflexión profunda sobre el papel de la empresa en la regeneración del planeta. Blasco defendió que la sostenibilidad no debe conformarse con alcanzar el cero—en emisiones, residuos o impacto negativo—, sino que debe aspirar a crear valor positivo. Para ello, propuso aprender de la naturaleza: “Una hoja no solo hace fotosíntesis: es filtro, piel, generador de energía. Debemos aprender de esa multifuncionalidad”. Esta analogía resume su visión de diseño regenerativo: soluciones que no solo resuelven problemas, sino que generan bienestar, resiliencia y conexión. Desde ACCIONA, Blasco impulsa proyectos que integran esta visión, como infraestructuras que restauran ecosistemas, modelos de negocio basados eneconomía circular y herramientas de medición que vinculan rentabilidad con impacto social y ambiental. Asimismo,afirmó que “la sostenibilidad se ha convertido en el lenguaje que nos ayuda a comprender los cambios del mundo”, y que el verdadero beneficio empresarial surge cuando se alinean personas, planeta y rentabilidad: People + Planet = Profit.
Su intervención también abordó la necesidad de conectar los productos con su contexto, de pensar en el impacto expansivo de cada acción y de diseñar soluciones que respondan a múltiples dimensiones.“La radicalidad en la circularidad nos hará net zero. Hay muchas oportunidades de hacer las cosas bien hechas”, concluyó, con un tono que mezcla convicción, urgencia y esperanza.