Financiado por Santander y ejecutado por Fundación Integra, el proyecto ha ofrecido acompañamiento, orientación, formación e intermediación laboral a los participantes. En el proyecto han participado más de 40 entidades sociales y 30 empresas del territorio, con el objetivo de acompañar a personas en exclusión severa —mujeres víctimas de violencia, personas sin hogar, exreclusos, exdrogodependientes, familias sin recursos— en la reconstrucción de sus vidas y su acceso a un empleo digno.
“El empleo es mucho más que un contrato: es la oportunidad de recuperar el control de sus vidas, de volver a sentirse capaces y de proyectar un futuro posible. Eso es lo que este proyecto ha devuelto a cada una de estas personas”, destaca Fundación Integra.
El programa ha atendido a 60 personas, todas incorporadas a itinerarios de orientación laboral, logrando 40 contrataciones —27 en empresas de la Red de Fundación Integra y 13 en otras compañías— en sectores como limpieza, almacén, caja y reposición, auxiliar administrativo y hostelería. En total, 11 empresas han incorporado talento del proyecto, todas con valoración positiva en el primer mes.
La iniciativa ha incluido un programa formativo de 30 horas impartido por 24 voluntarios corporativos de 14 empresas, entre ellos profesionales del Santander, con talleres de CV, entrevistas, competencias laborales, motivación, comunicación y gestión emocional y económica. Esta formación ha supuesto un punto de inflexión para los participantes, reforzando su confianza y preparación para el empleo.
Fundación Integra y Banco Santander reafirman con este proyecto su compromiso con la integración laboral y con la mejora de la vida de las personas más vulnerables, demostrando el valor del trabajo conjunto entre empresas, entidades sociales y voluntarios para generar un impacto real y duradero.
Santander también colabora con Fundación Integra en el programa “De Mujer a Mujer” que desarrollan desde 2017; una iniciativa en la que 15 profesionales voluntarias del banco acompañan y mentorizan durante seis meses a 15 mujeres víctimas de violencia en su camino hacia la integración laboral y la independencia personal. Desde su inicio, 134 mujeres han formado parte del programa, con un índice de inserción laboral del 80%.