Así, en el marco del 15 aniversario de su programa Talento Solidario de la Fundación Botín -iniciativa de acompañamiento a pequeñas y medianas entidades sociales con inquietud por innovar y mejorar su eficiencia social-, esta semana se han presentado en Madrid los resultados del estudio “El Tercer Sector de Acción Social en España (2008-2024): desarrollo, impacto y retos a futuro”, realizado por los expertos Manuel Pérez Yruela (IESA-CSIC) y Gregorio Rodríguez Cabrero (Universidad de Alcalá), en el que se analizan los logros, el impacto, la situación actual y las palancas de proyección futura del Tercer Sector en nuestro país.
En el mismo acto, la Fundación Botín ha presentado una campaña de comunicación, promovida junto a la Plataforma del Tercer Sector y elaborada por la agencia Pingüino Torreblanca (una de las diez mejores agencias creativas del país según el Agency Scope 2025 de la Consultora Scopen y tercera independiente según el ranking de la revista El Publicista), para dar a conocer la labor del sector social español y su contribución al desarrollo de nuestro país. La iniciativa cuenta con el apoyo de ATRESMEDIA, el grupo PRISA MEDIA, la CADENA SER, El Español y JCDecaux.
15 años de evolución del Sector Social en España
El estudio “El Tercer Sector de Acción Social en España (2008-2024): desarrollo, impacto y retos a futuro” cifra en más de 28.000 las entidades sin ánimo de lucro activas en nuestro país, un 4% menos que en 2018. La mayoría de ellas (78%), asociaciones de pequeño tamaño, debido, en parte, al carácter minifundista del sector, que responde a la resolución de problemas de proximidad.
Otra conclusión destacada es que el ecosistema social mantiene su identidad trabajando en red: el 80% de las entidades colabora con otras mediante proyectos conjuntos, redes, plataformas o alianzas, apostando por consolidar su cohesión interna. Además, ha establecido relaciones más estables con el sector público, empresas privadas y nuevas formas de economía social, diversificando sus fuentes de financiación y contribuyendo a una mayor profesionalización, innovación, eficiencia social e impacto. Así, en los últimos 15 años sus ingresos han crecido un 13% y, aunque su peso en el PIB ha descendido ligeramente (1,2% en 2023 frente al 1,5% en 2013), el Sector ha demostrado ser anticíclico y capaz de sostener su actividad incluso en contextos adversos.
El modelo de financiación también ha evolucionado: desde 2008 la dependencia de fondos públicos ha descendido 12 puntos, situándose en el 49%, mientras que el endeudamiento se mantiene bajo, con gastos de amortización del 1,1%. Por su parte, la actividad ha crecido un 11%, con una mejora en la calidad del servicio gracias a una mayor dedicación por unidad de atención.
Sobre el empleo generado, este informe mantiene que ha aumentado un 15% en los últimos 15 años, contando en el 68% de los casos con estudios universitarios, lo que refuerza el alto nivel del capital humano del sector. A esto se suma un voluntariado que casi se ha duplicado, pasando a ser cerca de 1,5 millones de personas las que fueron voluntarios en 2023 (cifra que asciende a más de 4 millones si se amplía a todo el Sector Social español y no solamente al Tercer Sector de Acción Social), con un valor social estimado en horas de dedicación de más de 2.860 millones de euros. De cara al futuro, este estudio destaca que los principales desafíos del Sector Social pasan por afrontar correctamente la digitalización, la mejora de capacidades, la atracción de talento y el relevo generacional en los puestos de dirección.
Igualmente, teniendo en cuenta un análisis de la conversación digital encargado por la Fundación Botín a la consultora LLYC, se percibe una cierta desconexión del Sector Social (sólo un 30% de los participantes en la conversación en internet hablan de él), que -además- se acentúa en el caso de los jóvenes (menores de 30 años), que llega solo al 20%, lo que sin duda es preocupante al ser el grupo más expuesto a la desinformación, lo que agrava su desconfianza o indiferencia hacia las instituciones sociales. También se observa una tendencia de polarización, posiblemente causada por el gran impacto de acciones puntuales en ámbitos sensibles, como la inmigración y las catástrofes naturales; en cambio, sigue habiendo un gran desconocimiento de las más de 100.000 intervenciones anuales de las ONG pequeñas y medianas, que son la mayoría, en la sociedad.
Por todo ello, la campaña “SOMOS NADIE” ha sido diseñada para fortalecer la narrativa del sector y generar confianza, demostrando el impacto positivo de las ONG españolas.