El Simulador de Igualdad de Cruz Roja sitúa a las personas participantes ante escenarios cotidianos de los entornos laborales: selección, promoción, liderazgo, conciliación, sesgos y microconductas. A través de dinámicas colaborativas, los equipos deben elegir respuestas, justificar criterios y afrontar dilemas donde afloran estereotipos y barreras invisibles. El ejercicio no “evalúa” a individuos, sino que hace visible cómo las normas y hábitos de una organización influyen en sus decisiones, facilitando conversaciones difíciles con una metodología segura y basada en evidencias.
Al finalizar, la herramienta genera un informe con fortalezas y áreas de mejora, recomendaciones accionables y recursos de apoyo para HR y mandos intermedios. Las orientaciones cubren políticas, procesos, liderazgo inclusivo, lenguaje, comunicación interna y seguimiento de indicadores, de modo que cada centro de trabajo pueda priorizar medidas y medir avances. Así, el simulador transforma la formación en palanca de cambio cultural: convierte a cada persona en agente activo, alinea aprendizaje y práctica diaria y acelera la construcción de entornos laborales más equitativos, respetuosos y sostenibles.