Esade consolida una estrategia de descarbonización basada en tres palancas: reducción directa de consumos y fugas, sustitución progresiva de electricidad por origen 100% renovable e instalación fotovoltaica propia en campus. Con este modelo ha logrado la neutralidad en alcances 1 y 2 y una disminución acumulada del 84% respecto a 2019, con verificación externa y registro oficial en España.
La escuela integra la sostenibilidad en la gestión del campus y en su propuesta académica, alineando operación diaria y formación. La medición rigurosa de la huella y la modernización de equipos permiten bajar consumos y emisiones de forma sostenida, reforzando un marco de mejora continua y transparencia que sienta bases para extender la descarbonización al conjunto de la organización.