Meliá consolida un modelo de turismo responsable respaldado por rankings internacionales y por una hoja de ruta climática que alinea negocio y descarbonización. La compañía fija un objetivo de reducción del 71,4% de sus emisiones de CO₂ para 2035 respecto a 2018, apoyado en medidas de eficiencia energética, electrificación progresiva y compra de energía renovable.
Más de la mitad de sus hoteles cuentan con certificación Ecostars, y se extienden prácticas de gestión responsable del agua y de residuos, junto con criterios de compra sostenible y economía circular en operaciones y reformas. El reconocimiento subraya la madurez de su gobernanza ESG y la capacidad de escalar estándares homogéneos en distintos destinos y tipologías de establecimiento.
Durante el Sustainability Day 2025, Meliá destacó la continuidad de su plan para reducir huella, mejorar la eficiencia en consumos e impulsar proveedores y materiales de menor impacto en toda su cadena de valor.