Según el informe CEOE, Talent Forecast: Raíces para un futuro sostenible (2024), el 78% de las empresas reconoce tener dificultades para incorporar perfiles ESG, mientras que el 85% indica que la necesidad de estos profesionales se ha intensificado los últimos años, y el 95% espera que esta tendencia continúe.
Tal y como comenta Diego Ravenda, profesor de TBS-Education Barcelona, “formar a profesionales que puedan interpretar métricas de sostenibilidad y aplicar análisis de datos es clave para que las organizaciones tomen decisiones estratégicas responsables y alineadas con la normativa”
El déficit de talento ESG se produce en un momento en el que la normativa europea se vuelve más exigente. Leyes como la Taxonomía de la UE y el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR) obligan a las empresas a reportar con detalle su impacto ambiental y social, así como la sostenibilidad de sus inversiones. Esto hace que las habilidades en análisis de datos, modelización y evaluación de riesgos climáticos y sociales sean cada vez más demandadas para garantizar el cumplimiento normativo y la competitividad en un mercado en plena transformación.
El reto para el mercado laboral
La falta de profesionales especializados afecta tanto a grandes corporaciones como a pymes y startups, que luchan por adaptarse a las exigencias regulatorias y las expectativas de inversiones y consumidores. La escasez de talento implica retrasos en la implementación de estrategias sostenibles, dificultades en la captación de financiación verde y riesgos reputacionales significativos.
“Muchas empresas están implementando programas de upskilling y reskilling internos para desarrollar competencias ESG, mientras que la colaboración con instituciones educativas y escuelas de negocio se convierte en una vía clave para cerrar la brecha de talento”, añade Ravenda.