Madrid ha incorporado vehículos equipados con cámaras y sensores inteligentes capaces de identificar residuos o incidencias en la vía pública y comunicar la información en tiempo real al centro de control. Desde allí, el sistema asigna automáticamente cada aviso al camión u operario más cercano, optimizando rutas, recursos y tiempos de respuesta.
Esta innovación ha permitido reducir en un 50% el tiempo medio de resolución de incidencias, mejorando la limpieza, la movilidad y la convivencia ciudadana. El modelo, impulsado conjuntamente por FCC Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Madrid, se sitúa como referente nacional en la aplicación de inteligencia artificial a la gestión medioambiental urbana y refuerza el compromiso municipal con una ciudad más limpia, eficiente y sostenible.