“Málaga no caduca” es un plan impulsado por la Diputación de Málaga que activa a la hostelería y a los agentes sociales para recoger excedentes en buen estado y redistribuirlos con garantías a quienes más lo necesitan. La iniciativa nace para dar respuesta a un problema de gran escala, cada año se desechan en la provincia decenas de miles de toneladas de alimentos aprovechables, y lo hace desde la economía circular, creando un sistema estable de colaboración público-privada que evita el residuo y convierte el excedente en recurso social.
El programa establece protocolos de selección, conservación y trazabilidad, e integra a establecimientos hosteleros, entidades sociales y administraciones en una red operativa que prioriza la seguridad alimentaria y la rapidez logística. Su alcance prevé beneficiar a 40.000 personas en situación de vulnerabilidad, reforzando su acceso a una alimentación adecuada. Además, será el primer contrato de impacto social que se acomete en España en esta materia, un hito que posiciona a Málaga como referente nacional en la lucha contra el desperdicio.
Con este proyecto, la Diputación impulsa una cadena de valor local que reduce emisiones asociadas al residuo, optimiza recursos y fortalece el tejido social y económico de la provincia.